Magnolia

"No dejes que nadie te diga que no tienes que arrepentirte de nada. No los dejes . ¡No! Te arrepientes de la mierda que te dé la gana. Úsalo. Úsalo. Usa ese remordimiento para lo que te dé la gana, de la forma que quieras. Lo puedes usar. Oh Dios mío, es un camino largo y sin meta, una pequeña historia final. Digo...amor, amor, amor. Esta jodida vida...Oh, es jodidamente difícil. Es tan larga. La vida no es corta, es larga. Es larga maldita sea."

jueves, 3 de septiembre de 2015

OPERACIÓN U.N.C.L.E.

Dirección: Guy Ritchie
Reparto: Alicia Vikander, Henry Cavill, Armie Harmer, Elisabeth Debicki, Luca Calvani, Hugh Grant, Silvester Groth, Jared Harris.

Tarantino creo escuela, un estilo desenfadado, grotesco, marcado por un humor negro mezclado con un guión mordaz y rocambolesco. Un estilo que desde que impacto al jurado de Cannes en 1994 ha intentado ser emulado por múltiples directores, desde Monhagan hasta Vaughn. Pero sin duda ha habido un director que a lo largo de los años ha puesto especial interés en plasmar ese espíritu tarantiniano con mejores y peores resultados, el señor Guy Ritchie.

Dicho experimento en su día le proporcionó buenos resultados. “Lock & Stock” y “Rocknrolla” fueron películas tremendamente entretenidas, y “Snatch: Cerdos y Diamantes” se ha quedado grabada a fuego en la mente de cualquier joven cinéfilo. Ritchie consiguió crear un estilo paralelo versión británica, llegando a crear escuela. (“Layer Cake” o “The Rise” son buenos ejemplos se cine criminal británico influenciado por Tarantino) Sin embargo, a finales del decenio, Ritchie abandonó la temática que la había proporcionado la popularidad para embarcarse en otros proyectos de marcado carácter inglés (La bochornosa “Sherlock Holmes” y su aun más pretenciosa secuela) Intentando sin éxito trasladar su aparente “estilo” heredado a ámbitos y épocas ajenas a la mafia británica de comienzos de milenio. Sobra decir, que Ritchie no corrió la misma suerte que Tarantino. Mientras el excéntrico fetichista de los pies conseguía crear historias de marcado carácter propio en distintas épocas históricas (“Malditos Bastardos” y en menor medida “Django Desencadenado”) Ritchie se vio envuelto en las aventuras de Sir Arthur Conan Doyle con un Robert Downey Junior haciendo payasadas y andando raro al más puro estilo Johnny Deep.

“Operación Uncle” es la prueba definitiva, la huella dactilar que finalmente condena a Ritchie y le quita la máscara para dejarlo como lo que es: Un director sin estilo, un buen adaptador y un veterano conocedor de múltiples técnicas narrativas que se adaptan consecuentemente a la historia que se quiere contar, pero carente de un orden, de una firma y en definitiva de una serie de elementos característicos que señalen su obra como única, auténtica y diferente al resto. De este modo nos hartaremos de ver a personajes carismáticos, montaje frenético, guión ocurrente y escenas de acción que nos recordaran a la saga bondiana en sus malos tiempos setenteros.

Si bien el reparto masculino nos deja fríos: Un inexpresivo Armie Hammer que todavía carga con la cruz de “El Llanero Solitario” y un Henry Cavill al que sin el traje de Superman se le ve como pez fuera del agua, el reparto femenino es otro cantar. La película sirve para reforzar la figura de la excepcional Alicia Vikander, que a pasos agigantados ha entrado por la puerta grande de la industria. Una oportunidad perfecta para esta maravillosa actriz sueca que promete llegar a lo más alto de aquí a 4 años mezclando en su agenda los papeles comerciales (Ya está confirmada para Bourne 5) con los papeles más interesantes que podrían llevarle a ganar el Oscar, (Ha Co-protagonizado junto con Eddie Redmayne “La Mujer Danesa” y no seria de extrañar que el año que viene se llevase algo).

Así que como conclusión podemos afirmar sin lugar a dudas que “Operación U.N.C.L.E.” es una película entretenida que apenas sobrepasa ese calificativo. Algo escaso para el director que 7 años antes había dirigido “Rocknrolla”. A ratos hortera y a otros estremecedora la par que graciosilla, se deja ver si no sabes quien está detrás del artífice, pero una vez te informas y conoces a las manos que han moldeado la vasija, no puedes sino ponerte caprichoso y no conformarte con lo que ves, porque en el fondo sabes que aquel dicho de “Cualquier tiempo pasado fue mejor” se cumple en algunos casos, por desgracia.

Nota: 5/10

sábado, 29 de agosto de 2015

4 FANTÁSTICOS
Dirección: Josh Trank
Reparto: Milles Tellers, Kate Mara, Jamie Bell, Michael B. Jordan, Toby Kebell, Reg E. Cathey, Tim Blake Nelson.

Cuando uno sale del cine después de ver “4 Fantásticos”, comprende perfectamente el porqué de su sonada controversia en las redes sociales y los rumores de encontronazo entre Josh Trank y esa especie de liga del mal con una particular fijación en destruir patrimonio de la cultura “Nerd” que es la directiva de Marvel. Uno puede pararse a pensar detenidamente en lo que ha visto, diseccionar las tripas del organismo y entonces poder decir que se ha llevado una clase magistral sobre como NO se debe hacer una película. Porque ya saben que para poder apreciar lo bueno, no viene mal de vez en cuanto agarrarse a la purificación de los pecados monacales látigo en mano y meterse entre pecho y espalda un bodrio de dimensiones “marvelianas”,

Al parecer la directiva de Marvel ha llegado a la conclusión de que aguantar más de 2 horas en una sala de cine es una especie de esfuerzo sobrehumano solo reservado para seres avanzados de inteligencia cuatri-dimensional. Razón por la cual, ya es canon en la factoría de ficción, poner en práctica la sagrada técnica del tijeretazo limpio y si lo que queda no tiene sentido te jodes como dijo Herodes. Razón por la cual uno sale de la sala de cine y se dice para si mismo, juraría que en el trailer salían escenas que no he visto, hay que joderse. Algo está claro, y es que el cine comercial está girando hacia un modelo de película para niños especiales, con serios problemas para mantener la atención en la gran pantalla sin echar mano de su smartphone. Como si todos fuésemos retrasados y ellos nos mirasen desde el púlpito diciendo: “Pobrecitos míos que no aguantáis tanta mierda junta”

Pero es que además, Marvel actúa como un pozo succionador del talento joven, como una especie de agujero negro con criterio selectivo que solo se traga aquello que podría haber llegado a convertirse en algo bueno. Y uno no puede evitar ciscarse en la parienta del solemne gilipollas profundo que ha puesto en semejante basura infecta a trabajar a personas como Josh Trank, un prometedor director joven que sorprendió con su “Chronicle”. Pero también a Milles Tellers, que parecía que conseguía salir de esas arenas movedizas llamadas “Saga Insurgente” y que había protagonizado la mejor película del último año “Whiplash”. Con Kate Mara más de lo mismo, si se te había hecho la boca agua con la incisiva y espontanea actuación de Mara en “House Of Cards”, preparate para contemplar el mayor desperdicio de su talento.

Así que preparate para contemplar la mayor sarta de incongruencias y chorradas que jamás hayas visto. A un niño de 8 años hablar sobre física cuántica inventada y poniendo en evidencia a unos profesores que en vez de sorprenderse por la inteligencia del chaval lo tachan de loco. Que digo yo que si un chaval te viene hablando de física avanzada lo mínimo es preguntarle donde ha aprendido todo eso. Dejemoslo en que los primeros 10 minutos dan vergüenza ajena, pero vergüenza de verdad. Y luego tenemos el resultado del tijeretazo con inquina, unos personajes de los que lo único que sabes es que están construyendo una puerta inter-dimensional tope tocha. Un amiguete del prota que aparece solo cuando tiene que convertirse en “La Cosa”. Un malo malísimo apellidado “Von Muerte”, que no podían dejarlo en inglés, donde “Von Doom” tienen un pase, no, mejor llamarlo “Von Muerte” para que al espectador le quede claro que es maaaaaaaalo, muerte mala.

Pero es que la canela en rama de la película se avecina con la pelea final. Ojo que la escena es puro veneno corrosivo. Para empezar aparece el Tito Von Muerte, ¿Lo recuerdan? Si, muerte mala, recuerde espectador despistado. Y los poderes del Tito Von Muerte se caracterizan básicamente porque puede hacer lo que le sale de las santas y esféricas gónadas. Lo mismo le da volar, que petar las cabezas a la gente, que utilizar la telequinesia para romper paredes. El tío es imparable y además lleva un traje que parece un acróbata del Circo de Sol, excepto cuando lleva la capucha claro, aunque nadie sabe donde consiguió la tela en un planeta yermo, calla niño que haces muchas preguntas. Y el pavo en cuestión aparece, y claro le ha jodido que le dejasen solito en el planeta yermo, aunque el pavo sufrió un accidente y nadie tuvo la culpa de ello. Y el tío decide que se va a cargar la tierra porque si, porque es el Tito Muerte y resultaría raro que no se empalmara pensando en la aniquilación de la raza humana. Así que se pone manos a la obra con muchos rayos de energía y luces tope guapas. Menos mal que esta Mister Fantástico para explicarnos que cojones se propone el malo y te suelta un tocho explicativo que tienes que creerte ante la inexistencia de una teoría mejor, porque si no estás más perdido que un pulpo en un garaje. Y van y 15 minutos después de hacer su aparición el Tito Muerte esta muerto. Olé sus cojones.

El mundo empieza a cansarse de los súper-héroes, no solo por su repetición, sino porque la calidad de las cintas, que si bien nunca fue muy elevada, está últimamente por los suelos. Uno llega al punto en que duda entre si la película sin tijeretazo sería buena o si lo único que hubiese conseguido es prolongar su sufrimiento. Lo que está claro es esto: los súper-héroes ya no convencen a nadie, las malas críticas por parte de prensa y público se acumulan y Marvel no pilla las indirectas, o quizás no quiere pillarlas, o quizás ya es demasiado tarde para pillarlas. Lo más curioso de todo, es que en este mundillo de directores incomprendidos y cabreados, de jóvenes estrellas echando a perder su talento y de regueros de dólares entrando día y noche en los bolsillos de los ricachones, el verdadero villano, el verdadero Doctor Muerte empeñado en acabar con todo aquello por lo que luchan los verdaderos héroes, es la propia Marvel.


Nota: 2/10

martes, 18 de agosto de 2015

MISIÓN IMPOSIBLE: NACIÓN SECRETA
Dirección: Christpher McQuarrie
Reparto: Tom Cruise, Simon Pegg, Jeremy Renner, Rebecca Fergusson, Ving Rhames, Sean Harris, Alec Baldwin, Simon McBurney, Jens Hultey.

Aunque no lo parezca a primera vista, Tom Cruise es un tipo bastante inteligente, no sin razón ha trabajado con maestros como Kubrik o P.T.Anderson, y ha estado metido a sus más de 50 años en las mejores películas de acción de los últimos años (Jack Reacher, Misión Imposible Protocolo Fantasma, Oblivion o Al filo del mañana) Además de mantener la forma física para no cerrarse ninguna puerta, el tipo tiene buen ojo para fichar a su equipo. En su día ya escribió y dirigió Jack Reacher, y ahora Christopher McQuarrie pilla el legado difícil de superar de Brad Bird, confirmando la ya acusada tendencia, de que la saga de “Misión Imposible” es como un buen vino, mejora con los años.

Esta nueva entrega vuelve a posicionar a la saga como un claro referente del puro blockbuster de entretenimiento, una mezcla perfecta de tensión, acción, humor y altas dosis de sensualidad de manos de una hasta ahora desconocida Rebecca Fergusson. Una especia de batidora de sensaciones de alto voltaje que sacude al espectador con su cruda acción y le divierte con sus bromas simples, inteligentes y muy adecuadas para el tono general de la película. La película apuesta por reunir a los actores más emblemáticos de la saga, congregando en una sola misión a los personajes de Simon Pegg, Jeremy Renner pero también el de Ving Rhames, que en la anterior película se tuvo que contentar con un cameo al final.

El rol de malo malísimo recae esta vez en un casi desconocido Sean Harris. Para los que le seguíamos el rastro desde su impresionante y macabra actuación en “Libranos del Mal” de Scott Derrickson su actuación ha sido una grata sorpresa y una esperanza de que este interesante actor acabe saliendo de la TV para consagrarse en la gran pantalla como ya hizo en “Prometheus” de Ridley Scott. Aunque, todo sea dicho, no estaría de más que a partir de ahora eligiese mejor los contratos.

Y con este pedazo de reparto Misión Imposible se hace cada vez más imposible, McQuirre consigue llevar al extremo todo lo que ya sabíamos de la saga, más cuentas hacia atrás, más alta tecnología inimaginable y un Tom Cruise cada vez más mayor que se conserva como un chaval repartiendo tortas como muchos jóvenes no saben hacer. Todo un ejercicio de superación muy loable. Si bien es verdad que la película gira hacia una vertiente que apuesta por los tiros, las persecuciones y un tipo de acción mas sangrienta (Como ya se hizo en la tercera película de la saga dirigida por J.J.Abrahms) la película sigue manteniendo su toque familiar heredado de la 4.


Además, aunque no haga falta mencionarlo, está magníficamente grabada y compuesta a nivel estructural. ¿Alguna pega? Las ya esperadas en una películas de su género. Una inevitable comparación con otros blockbusters, una repetición que se antoja cansina. De este modo podemos observar ciertas similitudes con la saga bondiana. El momento de la ópera por ejemplo, similar al de Quantum of Solace, o esa magníficamente realizada persecución en moto que nos recuerda a “Matrix Reoladed” de los Wachosky. Si bien ya sabemos como va acabar todo, el proceso de engañar a la audiencia y pretender hacerles creer que en realidad no saben nada nunca fue tan divertido, intenso y creativo.

Así que a pesar de ser una peli de acción más, hay que darle un aplauso a ese gigante de la empresa que es Tom Cruise. Un tío que sabe montarse su propia antología alrededor de su persona, rodearse de un equipo de profesionales intachables y seguir tirando en su inexorable batalla de intentar vencer a la muerte y a la edad, que irremediablemente le apartara de el cine de acción y casi por completo a expensas de un cambio radical en su orientación a la hora de elegir papeles, del cine en general. Es decir, un tipo espabilado, que sabe sacarse las castañas del fuego, y que tiene muy asumido que su rol en este teatrillo de marionetas ambulantes que tan a menudo se hace intelectualoide e indescifrable es entretener, y punto. Y al final Cruise consigue lo que parecía imposible, hacer una película de acción nada pretenciosa, mantener una saga sin continuos cliffhangers y todo el batiburrillo comercial propio de Marvel. Una saga de películas de acción que si se mantienen en el tiempo no es porque el empresario se empeñe en sacar secuelas, sino porque al público le gusta lo que ve. Misión Cumplida.

Nota: 6/10

miércoles, 29 de julio de 2015

ANT-MAN
Dirección: Peyton Reed
Reparto: Paul Rudd, Michael Douglas, Corey Stoll, Evangeline Lilly, Michael Peña, Bobby Cannavale, Judy Greer, Anthonie Mackie.

Imagínense a un niño mimado el día de navidad. Un niño acostumbrado a obtener todo lo que pide en cuantiosas cantidades con tan solo chasquear los dedos. Ese niño acaba el día rodeado de caros y lujosos juguetes. Juguetes con los que ha jugado una sola vez y que inmediatamente ha dejado en el rincón. La cantidad y la ausencia de un tiempo de espera provoca a la larga una devaluación del producto, no solo por la repetición, sino por el valor que se le puede llegar a dar a nivel de entretenimiento y la inevitable saturación consecuente. De este modo, el niño mimado acaba dejando de lado todos esos caros cachivaches y termina aplastando papel de burbujas del embalaje del regalo, un entretenimiento simple pero que nunca muere.

Ahora imaginemos que ese niño mimado es el público de las películas de superheroes, y que esos padres mimados se llaman Marvel y DC, y que esas curiosas vacaciones de navidad ya llevan durando unos cuantos años. Y ahora imaginemos la carta de los reyes magos del susodicho niño (siguiendo con el símil) Pues eso: Vengadores, Iron Man y toda esa panda de cachas embutidos en licra que se toman muy enserio eso de salvar al mundo. Pero al final del día, ¿Con que se lo pasa realmente bien el niño? Pues con lo simple, lo gracioso y lo no pretenciosos, ese papel de burbujas que el año pasado se materializo con la divertida “Guardianes de la Galaxia” y que este año tiene su replica con “Ant-man” es decir, películas que Marvel que no se toman en serio ni a si mismas, pero que mira por donde, acaban entreteniendo mucho más que todas esas macroproducciones donde salvar el mundo (Y la taquilla) es un asunto de vida o muerte.

Se trata de una nueva fórmula que inevitablemente divide la gran factoría de superheroes en 2 corrientes contrapuestas. Por un lado, el capi M'urica reventando pechos y frunciendo el ceño, y por otro lado a Star Lord bailando al estilo ochentero contra las fuerzas del mal. ¿Con cual nos quedamos? Una cosa está clara, si nos queremos poner serios, oscuros y psicológicos, DC lleva una gran ventaja. Lo que le deja a Marvel una única salida, ir evolucionando progresivamente a un nuevo género de comedia ligera donde la risa pueda más que la acción y los efectos visuales.

“Ant-Man” resulta ser una agradable pionera de este segundo grupo emergente. Una película que si bien sigue teniendo sus buenas dosis de drama heroico y guión abochornante, sabe jugar con sus puntos de humor y sabe contar una historia de manera dinámica, ligera y divertida. No es casualidad que la cinta esté protagonizada por Paul Rudd, que hasta el momento solo había hecho apariciones en comedias románticas de poca monta o en la serie Friends. Del mismo modo que Marvel en su día ya captó a Robert Redford, en esta ocasión la veteranía vienen de mano de Michael Douglas, que tiene un rol sorprendentemente relevante en la película a pesar de que no está para muchos trotes. Corey Stoll, después de pasar por series como “House of Cards” o “The Strain” hace de villano al estilo clásico, con malvadas carcajadas, discursitos y frases que pasarán a la historia como “Tu sola existencia me irrita” y cosas por el estilo, todo un show.

Así que en definitiva podemos decir que “Ant-Man” hace a la par de película de superheroes como de comedia ligera, y añade pequeños gags a la imaginería del superheroe que hacen que toda esa abochornante fase 2 de Marvel sea un guiso más fácilmente digerible. ¿Cuanto de esto llegará a la Fase 3? No sabría decir. Lo que si que me atrevo a aventurar es que de aquí a unos años el público estará mas que harto de ver tanto superheroe suelto, y que entonces las formulas clásicas de generar tensión ya no surtirán los mismos efectos que antes. Que cuando los vengadores tengan que salvar el mundo por decimoquinta vez ya no será lo mismo que la primera vez que se pusieron manos a la obra, y entonces ¿Que quedará? Pues películas como “Guardianes de la Galaxia” o “Ant-Man”. Películas que parten de la base de que intentar dar toques épicos a una trama como la suya y con personajes como los suyos es algo absurdo, pretenciosos y que cansa. Si se parte de una historia sin sentido alguno ¿Porque no abrazar ese sinsentido y pasárselo bien?


Nota: 5/10

jueves, 23 de julio de 2015

DEL REVÉS (INSIDE OUT)
Dirección: Pete Docter, Ronaldo del Carmen
Reparto: (Voces) Amy Poheler, Phylis Smith, Richar Kind, Bill Halder, Lewis Black, Mindy Kaling, Kaitlyn Dias, Diane Lane, Kyle MacLachlan.

Nunca he sido especialmente devoto de Pixar, “Buscando a Nemo” y “Cars” siempre me parecieron películas bastante flojas y la segunda mitad de “Wall-e” me pareció una completa basura. Además, gusto de recordar a los forofos que “Cars 2” y “Brave” siempre serán manchas imborrables en la filmografía de esta curiosa compañía. No obstante, hubo películas de Pixar que si me llegaron a la patata, esa fascinante “Bichos” o esa trepidante “Los Increibles” de Brad Bird. Aunque siempre reserve el título de joyas de la Corona a esas magistrales “Toy Story” (Aunque decreciendo en cada una de sus entregas) y la que posiblemente sea mi película favorita de Pixar: “Monstruos S.A.”

Detrás de estos últimos títulos, se encuentra la figura del personaje más brillante de la compañía y del mundo de la animación en los últimos años con el permiso de Hayao Miyazaki: Pete Docter, que acaba de dirigir la mejor película de Pixar de todos los tiempos. Con un corto más bien aburrido, da la bienvenida esta magistral “Inside Out” una película con la que Pixar ha llevado al extremo su filosofía de que una película de animación incipientemente orientada a un público infantil no tiene porque cerrar las puertas a un publico mayor sino que puede aprovechar la experiencia de este grupo que acompaña a los peques al cine para hacer un producto audiovisual redondo, sin fisuras, educativo, exquisitamente divertido, emotivo y profundo a nivel humano.

¿Y funciona esa política de no cerrar las puertas a ninguna audiencia? Vaya que si funciona, “Inside Out” nos demuestra constantemente a lo largo de su escasa hora y media de duración que los peques no son tan ingenuos como parecen y pueden lidiar con conceptos mentales, abstractos y de inteligencia emocional. Y por la otra vertiente nos recuerda que nadie es lo suficientemente mayor y aburrido como para no reírse con una buena payasada o como para no conmoverse con algo trivial e infantil. Los padres se convertirán en niños y los hijos recibirán la lección de su vida, y si la próxima vez que haya un conflicto son capaces de imaginarse a esos simpáticos muñecos en su cabeza guiando su acción, la película habrá hecho su trabajo.

Y es que además de educativa la película no podría ser más divertida, haciendo hincapié en todas esas ideas que nos alborotan la cabeza pero nunca expresamos, “Inside Out” consigue ser una comedia sobresaliente en la que fácilmente nos reiremos como auténticos críos. Ya sea con el desternillante gag del “Triple Dental”, con los borradores de recuerdos aspirando los 4 años de lecciones de piano, con el recuerdo recurrente del piloto brasileño o con esas sublimes escenas de créditos con las que puedo asegurar me reí como hacia tiempo que no me reía en una sala de cine.

Ambivalencia de públicos y un gran sentido del humor, pero ¿Cuales son el resto de claves de esta obra maestra? En primer lugar su profundidad, su capacidad de presentar conceptos complejos con un lenguaje accesible y liviano. En segundo lugar su rigurosidad científica. Como el mismo Docter afirmó, la película fue asesorada por un grupo de psicólogos y expertos del lenguaje emocional, lo que hace que las acciones de los simpáticos muñecos tengan una significación especial tremendamente acertada y coherente. En tercer lugar, sus continuos giros entre comedia y drama. Una forma voraz de despistar al espectador que si baja la guardia lo mismo reirá a carcajadas como llorara a moco tendido con determinadas escenas. Y en cuarto y último lugar pero no menos importante, esa fuerza subyacente que rodea a la película que le hace al espectador plantearse cuales son sus “islas de la personalidad”, reunir los valores familiares y apostar por un mensaje positivo de cara al mundo usando la complejidad del conjunto de todas sus facetas emocionales.

“Inside Out” es en definitiva, una joya del cine de animación y una joya del séptimo arte. Una película recomendable para ir a ver en cualquier circunstancia y en compañía de cualquiera. Una película tan redonda, amable y profunda que es imposible no salir del cine esbozando una sonrisa. Una película que recomendarás y que pondrás una y otra vez a tus familiares de menor edad con la excusa de poder volverla a ver una y otra vez. Un verdadero tesoro para la vista, la mejor película de Pixar de todos los tiempos y un hito en el cine de animación que será recordado durante décadas. Un recuerdo de hora y media que adquirirá un intenso color amarillo y será almacenado en nuestra central para repetirlo una y otra vez durante mucho tiempo.


Nota: 10/10

miércoles, 22 de julio de 2015

TERMINATOR GENESIS
Dirección: Alan Taylor
Reparto: Arnold Schwarzenegger, Emilia Clarke, Jason Clarke, Jai Courtney, J.K. Simmons, Matt Smith.

Es de todos bien sabido, que la diferencia cualitativa entre un buen actor y uno mediocre no solo reside en la calidad de su actuación, sino también en la intención del mismo de poder tocar varios registros y no limitarse a uno dentro de su zona de confort. Esta intención de experimentar, dota al actor de un abanico más amplio de películas en las que poder trabajar y al final acaba salvándole de un futuro aciago. Por eso no es de extrañar que a sus 68 años, Arnold siga haciendo el mismo tipo de películas que hacia en los 70, lo que le lleva inevitablemente a un desgaste físico y a la dura y absoluta realidad de que la salud no es eterna y que lo que no se puede mostrar con actores, se mostrara con efectos visuales.

“Terminator Genesis” es una secuela cogida por pinzas, donde prácticamente todo lo que vemos carece de sentido alguno, desde las actuaciones y los diálogos de los personajes hasta la intrincada, ambigua e indescifrable trama. Uno se imagina a los guionistas de la película con el encargo de escribir una entrega más de la saga Terminator en su habitación, mordiendo la punta de sus lápices y mirándose unos entre otros diciendo “Ya está todo escrito, no hay más”. Y el típico dirigente mandamás apareciendo por la sala y soltando algo del estilo “Me importa tres cojones que no tenga sentido, inventaros alguna mierda” Y de ese modo uno se planta en la sala, intenta comprender algo de lo que le están contando y se encuentra con Arnold soltándole un monologo sobre viajes en el tiempo, fracturas cuánticas y realidades paralelas. Un fregao muy poco apetecible, carente de sentido y el mínimo rigor científico y del que el espectador acabará pasando y diciendo, bueno oye, por lo menos habrá tiros porque no entiendo nada de lo que me están contando.

Aunque lo verdaderamente criminal de la película es su planteamiento. Al margen de los viajes en el tiempo, los monosílabos de Arnold y todas esas míticas frases (Sayonara Baby, Volveré), la esencia de la saga Terminator siempre había sido una, las situaciones en las que el robot venido del futuro se encontraba con personas del mundo real, una escenas que rozaban por igual los términos de escalofriante e hilarante. Así podíamos ver a un sueco de 2 metros y 150 kilos entra en un bar de carretera de la América profunda, o dar una paliza a unos punks en un mirador de L.A. En “Terminator Genesis” se pierde completamente esa interacción con los personajes reales, además de que lo que en anteriores entregas era una persecución en la que realmente lo pasabas mal por los protagonistas, ahora se reduce a una pelea mastodóntica con demasiados efectos especiales.

Y de este modo llegamos a la pregunta troncal de esta cuestión: ¿Que les parecerá “Terminator Genesis” a los fans de la saga Terminator? Si hacemos un repaso rápido por las anteriores entregas nos damos cuenta que las carencias que se le achacan a la nueva entrega vienen de mucho antes. Esa perdida de la esencia ochentera que ya vimos en “Terminator Salvation” y ese desgaste de la idea que ya vimos en “Terminator 3” y en mayor medida en “Las crónicas de Sarah Connor”. Puede que esta nueva entrega guste a los fans dados sus continuos guiños y porque nunca está de más ver a las viejas glorias desempolvarse los zapatos y repartir un par de leches. Pero algo está muy claro, y es que “Terminator Genesis” es una película insultantemente mala, En idea, ejecución y resultado.

¿Podemos culpar a Arnie de tal batacazo? Por supuesto que no, en medio de esta brutal industria del remake y las segundas, terceras y cuartas partes divididas en dos entregas, la saga Terminator resulta el menor de los males. Pero como no, una vez más nos hace reflexionar sobre donde esta la fina linea que separa en una producción el ámbito artístico del ámbito estrictamente comercial. Y que nos viene a decir en definitiva, que algunos caballos de carreras ya han corrido demasiado y deberían tomarse un descanso para no acabar rendidos en el terreno de juego. Que muchas veces merece la pena dejar al caballo en paz, dejando de ganar algunos dolares, con tal de no verle humillado, abucheado y sin decencia, a los pies de una marea de gente que lo critica sin piedad por no ser el de antes.


Nota: 2/10

lunes, 29 de junio de 2015

TOP 10 (ENERO-JUNIO 2015)
Ya llevamos mitad de año,y repasamos los 10 mejores títulos que hemos podido ver en cartelera durante estos intensos 6 meses. ¿Cómo variará la lista a finales de año?

10- EX-MACHINA
Dirección: Alex Garland
En el décimo lugar, no podemos olvidar el gran salto de Alex Garland a la dirección con su oscura, intrigante y futurista Ex Machina, una gran interpretación de Alicia Vikader y en definitiva una película que bien podría ser un capítulo especial de la serie “Black Mirror” Un gran ejemplo de buena ciencia ficción donde no todo gira alrededor de los efectos visuales.


9-MAPS TO THE STARS
Dirección: David Cronemberg
Después de recuperarse del varapalo de “Cosmopólis” Cronemberg ha vuelto a sacar su artillería pesada, un enfoque de ver Hollywood de una manera única con un guión fantástico. De nuevo en una de sus atmósferas malrollistas sin necesitar viscerillas de por medio para añadirle efectismo. Un estilo evolucionado que añade un matiz mucho más interesante a su estilo y que supone otro muy interesante trabajo de cooperación entre en canadiense y Robert Pattinson.


8-IT FOLLOWS
Dirección: David Robert Mitchell
La promesa de que otro cine de terror es posible se consolidó con esta película que en mi modesta opinión ha marcado un antes y un después en el género de terror. El gran descubrimiento de Maika Monroe y ese simplismo en el susto con el que Mitchell consigue transmitir el terror de una hace que “It Follows” se encuentre en esta lista.


7-LOST RIVER
Dirección: Ryan Gosling
A pesar de que fue vilipendiada a lo largo de todo el globo, es indiscutible que visualmente y como ejercicio de estilo la película de Gosling tiene un valor tremendo. ¿Sera este película el punto de eclosión de Gosling? ¿Dejará de interpretar a guapetes de hollywood para dedicarse a la dirección? Desde luego, ha demostrado que tiene un talento innegable, me pregunto cuanto habrá influido Nicholas Winding Refn en ello…


6-MANDARINAS
Dirección:Zaza Urushadze
Como ya se sabe, normalmente la candidatura de mejor película de habla no inglesa en los Oscar acaba recopilando grandes títulos. A pesar de que no quedo ganadora ni partía como favorita, esta película estonia mostraba un enfoque sobre la guerra cargado de sentimientos muy profundos sin hacer del sensiblerismo barato el estandarte de presentación. Una película verdaderamente preciosa a nivel humano.


5-MAD MAX: FURY ROAD
Dirección: George Miller
La película más impactante e impresionante desde 300 de Zach Snyder, una persecución de más de 2 horas que no pierde ritmo en ningún momento. El renacer de George Miller como ese nuevo genio visionario azuzador del cine de acción. Una propuesta visual arriesgada que se soluciono mediante efectos prácticos tradicionales. La vuelta a los viejos trucos se agradece y uno solo puede postrarse ante la locura de alto octanaje al ritmo de guitarras eléctricas venidas del mismo infierno.


4-EL AÑO MÁS VIOLENTO
Dirección: JC Chandor
Una película de mafias que pillara al espectador por sorpresa al mostrarse reticente en mostrarle esa visión sesgada y repleta de tópicos en la que se ha convertido el mafioso americano. Isaacs y Chastain marcandose unas interpretaciones cargadas de detalles tan desapercibidos como troncales para entender no solo el mensaje, sino el concepto en si de la película. La mejor película de Chandor hasta la fecha y la promesa de que un acercamiento más humano y completo se puede realizar hacia ese tipo sospechoso que te hará una oferta que no podrás rechazar.


3-BIRDMAN
Dirección: Alejandro González Iñarritu
Por primer vez en años, la gala de los 2015 no estuvo del todo mal, la academia supo premiar a una película que realmente será recordada por su arriesgado estilo visual basado en el plano secuencia, su demencial y milagroso trabajo de fotografía a manos de Lubezkiz, el verdadero genio detrás de esta cinta, y un trabajo de actuación coral como no se veía en años. Birdman es una obra maestra única hasta la fecha, y dio gusto ver como se llevaba la estatuilla a casa.


2-NIGHTCRAWLER
Dirección: Dan Gilroy
Ignorada completamente por la academia, esta obra maestra mostró de una manera absolutamente contundente a un soberbio Jake Gyllenall representando a toda una generación de jóvenes emprendedores hechos a si mismo cazando en ese inestable coto vedado que es la información televisiva. Una película que debería convertirse en obligatoria para cualquier estudiante de ciencias de la información pero también para cualquier espectador que ignore los oscuros y manipulados entresijos que se esconden detrás de cada noticia o acontecimiento.


1-WHIPLASH
Dirección: Damien Chazelle

Y en cabeza en el ranking, esta frenética, magistral opera prima de Chazelle. Una película que nos enseña que no solo importa lo que muestras, sino cuando lo muestras, a que velocidad lo muestras y que tipo de relaciones rítmicas y temporales estableces entre los planos. Como si de un complejo teorema se tratase, Chazelle dispone los planos y lo sosnidos de su película tejiendo una complicada red que atrapa al espectador y lo hipnotiza a golpe de batería. Milles Tellers se consagra como promesa y el cine independiente y la sangre joven dan una buena lección a todo ese sector aposentado.

martes, 16 de junio de 2015

JURASSIC WORLD
Dirección: Colin Trevorrow
Reparto: Chris Pratt, Bryce Dallas-Howard, Vincent D'Onofrio, Ty Shimpkins, Nich Robinson, Irrfan Kahn,  Jake Johnson, Omar Sy, BD Wong, Judy Greer, Brian Tee.

"Ahora los quieren más grandes" esta es la premisa bajo la cual en esta nueva entrega de parque jurásico los ingenieros genéticos construyen al bicho que una vez más volverá el parque temático en un infierno jurásico. Pero también es la premisa bajo la cual se mueve la industria de Hollywood que ha realizado la película hasta el punto de que las intenciones de los personajes no dejan de ser una justificación perfecta para dar rienda suelta a los sueños humedos de los productores de la película. Todo ha salido a pedir de Milhouse.

¿Qué quiere decir esto exactamente? Pus básicamente que se preparen para ver la entrega más impresionante, más apoteósica y más destructiva de toda la saga de parque jurásico. Una película tan bien hecha que tiene todos los números de convertirse en el blockbuster definitivo del verano. Los números ya empiezan a amontonarse en taquilla, y podemos hablar ya de "Jurasic World" como una digna predecesora de la saga original, con más dinosaurios, más aventuras, nuevos personajes y un equipo que se ha pasado por el forro de los huevos todos los principios que conformaron a "Parque Jurásico" como la leyenda que hoy en día conocemos. Aunque todo hay que decirlo, la jugada no les ha salido nada mal.

Tampoco seamos alarmistas, después de "El mundo perdido" y "Parque jurásico III", "Jurasic World" devuelve la fe a los seguidores de la saga, aunque para algunos, como es el caso de servidor, no es suficiente. El espíritu de la película se ha desdibujado, toda la tensión e incluso los pequeños esbozos de terror familiar que presento la película original se han cambiado por peleas mastodónticas, dinosaurios con sentimientos y diálogos tontos que versan sobre tensiones sexuales no resueltas. Chris Pratt coge el difícil relevo de Sam Neill, el carismático e inolvidable doctor Alan Grant como macho alfa y presenta un protagonista bien distinto, un cazador motorista que se vende como el padrazo perfecto. Pratt cae simpático, y una vez más da los motivos más que suficientes para convertirse en la estrella que cualquier blockbuster querría tener, incluyendo Indiana Jones (Que Dios me oiga)

Y aunque Pratt funciona bien, su compañera femenina, esa menospreciada Bruce Dallas-Howard le siga correctamente y en definitiva la película maneje muy bien la tensión y la acción, nos deja una serie de escenas que si bien se difuminan con explosiones y persecuciones, cuando uno se pone a pensar un poco en ellas después de ver la película no tienen mucho sentido. Como esos velocirraptores con sentimientos que casi parecen personas que se cascan una escena a lo "Diario de Noah", o todas esas escenas de acción innecesarias que acaban por aburrir un poquito, como la pela final o la escena de el accidente del helicóptero.

De modo que si en la primera entrega uno estaba pasándolo realmente mal y deseando que los protas saliesen de una puñetera vez de la isla. Y solo respiraba cuando nuestro doctor Alan Grant ya estaba en el helicóptero mirando los pterodáctilo mientras sonaba el precioso tema de John Williams, ahora más bien se quedará disfrutando de la masacre para ver si sacan a un dinosaurio todavía más grande y que de paso eche fuego por la boca, o misiles o a Jimmy Fallon en un cachondo vídeo promocional.

Un cambio de enfoque que a más de uno, entre los que me incluyo, le ha dejado frio. Resulta impresionante ver el parque de una maldita vez (Que ya era hora) en funcionamiento, pero casi que uno echa de menos que le den algún que otro susto y se lo hagan pasar un poco mal. Pero Jurasic World funciona bien a nivel de blockbuster, y resulta ideal para ir a verla en familia. Para aquellos que recuerden con dulzura el visionado de las primeras entregas en su tierna infancia, les espera una regresión que alcanzará su clímax cuando Michael Guiachinno versiona el tema original de Williams. Una vuelta a la infancia que nos hace pensar si es que la peli ya no asusta, o si hace tiempo que le perdimos el miedo a los dinosaurios.

Nota: 5/10

viernes, 12 de junio de 2015

IT FOLLOWS
Dirección: David Robert Mitchell
Reparto: Maika Monroe, Olivia Lucardi, Lili Seppe, Jake Weary, Keir Gilchrist, Daniel Zovatto.

¿Cuál es la fórmula definitiva para dar miedo? El cine de terror lleva haciéndose años esta pregunta, variando sus sistema y probando nuevos métodos con tal de arrancarle al público un grito de terror. El género se ha provisto de toda una serie de herramientas para conseguir su objetivo, ya sean las viscerillas en los 80 o los monstruos fantasmagóricos en la actualidad. Crear una atmósfera de terror dentro de una película resulta sin duda alguna uno de los ejercicios mas complejos y delicados que se pueden realizar, donde un mínimo fallo en la iluminación, en el dialogo o en el ritmo de la película puede mandar a paseo el trabajo de muchos profesionales y acabar provocando una risotada en vez de un buen susto.

El público evoluciona, y lo que antes daba miedo ahora ya no lo da. El cine de terror se ha estado echando capas y capas de supercherías efectistas con tal de seguir manteniendo el legado, intentando seguir provocando las mismas sensaciones que sus predecesoras. Y cuando uno se topa con "It Follows", entiende que al terror todavía le quedan muchos terrenos que explorar y que en muchas ocasiones, "más" no es indicador de "mejor".

"It Follows" es una película independiente, que juega con un presupuesto ajustado, motivo por el cual, el director David Robert Mitchell no pudo reparar en una cuidada iluminación, ni en prótesis y maquillaje grotesco. Mitchell fue a lo esencial, y buscando esa esencia del cine de terror, esa espina dorsal que se encuentra en el fondo de todo el organismo, y ha conseguido crear una de las joyas del cine de terror de todos los tiempos.

La película consigue transmitir una sensación de agobio y terror haciendo uso de los elementos mas esenciales que uno pueda imaginar. Hasta el punto de que el director llega a conformar uno de los sustos más potentes de la película con 2 simples elementos, una adolescente en ropa interior y una pelota de goma. ¿Cómo demonios lo consigue? ¿Cómo consigue con esos dos simples elementos provocar una sensación similar a la de cuando vemos un monstruo en una película de terror convencional? Mitchell maneja a la perfección el ritmo narrativo, y busca elementos que incomoden al espectador para que nunca baje la guardia.

Y consigue todo eso sin hacer uso de una iluminación especializada, sin malrollismos rebuscados ni clichés del género. Mitchell consigue que se te pongan los pelos de punta simplemente al ver avanzar a una abuela a paso lento en dirección a la protagonista. Una proeza matemáticamente calculada que ataca a tu instinto de supervivencia primario. Y además suculentamente grabada, con planos que bien podrían ser instantáneas de un reputado fotógrafo, nada mal para ser una película independiente con tan ínfimo presupuesto.

Increíble descubrimiento el de la joven actriz Maika Monroe, que presenta muchas aptitudes para conseguirse en una de las grandes actrices en el futuro, siguiendo los pasos de Saorise Ronan o Mia Wasikowska. Monroe ofrece una interpretación clásica del cine de terror, pero con algunos toque distintivos que la hacen más creíble y correcta. El resto del reparto adolescente actúa de manera adecuada y huye un poco del cliché de adolescente americano, lo cual se agradece. La banda sonora de "Disasterpiece" utiliza el sintetizador y el sonido alienígena propio de los clásicos del género para forzar un aura retraída pero a la vez muy actualizada.

En definitiva, "It folllows" resulta ser una muy competente película de terror además de ser la película más revolucionaria del género de los últimos años posiblemente desde "El proyecto de la bruja de Blair" Una película que sin duda los directores del género tendrán que tener en cuenta para sus proyectos futuros. Y es que en el cine de terror, a veces lo más horrible no se encuentra en la oscuridad.

Nota: 7/10

sábado, 6 de junio de 2015

INSIDIOUS: CAPÍTULO 3
Dirección: Leigh Whannel
Reparto: Dermont Mulroney, Stefanie Scott, Lin Shaye, Angus Sampson, Leigh Whannel, Hayley Kiyoko.

Hay varios tipos de películas de terror. Están las de insinuar y crear malrollismo a fuego lento, están las de viscerillas, están las de atmósferas agobiantes. Y luego están las hijas de puta, aquellas cuyo único objetivo es hacértelo pasar mal de verdad, dándote sustos cuando estás desprevenido y petándote el tímpano con efectos de sonido. "Insidious: Capítulo 3" no iba a defraudar a los espectadores de sus predecesoras, y se mantienen en este último grupo.

James Wan se desvincula del proyecto dado que finalmente se ha asentado en el género de acción tras dirigir "Furious 7" y tener como proyecto pendiente "Aquaman" con DC comics. No obstante, realiza un cameo en la película, y deja el testigo al verdadero genio que surge tras la figura del director de Malasia: Leigh Whannel. Pocos lo saben, pero este polifacético individuo escribió las tres primeras entregas de la saga "Saw", toda la saga "Insidious" y "Silencio desde el Mal" es decir, todas las grandes películas de Wan. ¡Ah! y aún se permitió actuar en ellas, ¿Recuerdan el individuo que aparecía con el pie encadenado en Saw? ¿Y uno de los detectores de fantasmas en Insidious? Si, era él.

Así que con el tipo correcto sentado en la silla de dirección, arranca a ritmo de violín diabólico esta tercera parte, que no ha sufrido el desgaste causado por las dos anteriores y se erige como una entrega muy superior al segundo capítulo y de calidad similar o superior  al primero. Una vez más, haciendo uso del lenguaje narrativo de terror que ya es canon en nuestra década,  visionado fragmentado del bicho de turno (Que en esta ocasión es una especie de momia cabrona con problemas respiratorios), composición de imágenes con una zona en sombra sospechosa siempre que se puede, efectismo puro y duro y sustos que siempre vienen de la zona de la pantalla que menos te esperas.

La banda sonora de Joshep Bishara (Colaborador habitual de Wan no solo en el apartado musical, sino que también dio vida al demoniete del primer capítulo) vuelve a cumplir su función en la cinta de una forma inigualable. De modo que aunque lo único que te muestren en la pantalla sea el título de la película con letras góticas, la música se encarga de que te cagues vivo como es debido. Destaca el apartado de fotografía, que una vez más consigue crear ese mundo fantasmagórico tan bien conseguido y el apartado de edición, donde se nota que han controlado el ritmo y los tiempos para densificar y maximizar el impacto del susto, porque ya saben lo que dicen: Lo importante no es lo que muestran, sino como lo muestran y cuando lo muestran.

Pero como siempre en el género de terror, lo que importa es solo una cosa ¿Da realmente miedo? La respuesta es un contundente sí. Da mucho miedo, tal vez un tipo de miedo muy fácil de construir. Donde el director se limita a sobresaltar al espectador con un ritmo de narración irregular, donde no se llega a crear una atmosfera consistente pero que te hace bajar la guardia una y otra vez y te vuelve e sorprender cambiando continuamente de patrón. Un estilo que quizás para mi gusto deje un poco que desear, en favor de películas que por el contrario si supieron conformar esa atmósfera, ejemplos recientes son "Así en la Tierra como en el Infierno" de John Erick Dowdle, o la que para mí es la mejor película de terror de los últimos diez años: "Sinister" de Scott Derrickson.

Pero Insidious 3 da miedo, da verdadero miedo y en  el cine se pasa mal. Y que hoy en día una película de miedo pueda llegar a causar verdadero terror a un público que está pasado de vueltas de todo, que se ríe con "El Exorcista" y se aburre con "La Profecía", tiene un valor inigualable. Leigh Whannel se descubre como un director con talento y se consagra como uno de los creadores de películas de terror más influyentes e importantes del siglo XXI, ya sea escribiendo o dirigiendo. Para los que vayáis a ir a verla solo puedo daros un consejo, no bajéis la guardia en ningún momento, y llevaros al cine una mantita anti-monstruos, que siempre funcionan.

Nota: 6/10

lunes, 1 de junio de 2015

TOMORROWLAND: EL MUNDO DEL MAÑANA
Dirección: Brad Bird
Reparto: George Clooney, Hugh Laurie, Britt Roberson, Raffey Cassidy, Tim McGrawn, Kathryn Hahn, Thomas Robinson, Pierce Gagnon.

Se empiezan a intuir las primeras consecuencias directas del monopolio Disney. Ese conglomerado cerrado y presurizado al vacio donde se hacen películas sin ningún tipo de contacto con el mundo exterior. Si hace unos años ya veíamos  JJ.Abrams emular a Steven Spielberg en "Super 8", por fin nos damos cuenta que aparte de JJ, las dos figuras claves para conservar ese clasicismo narrativo de las películas familiares de los 80 son Brad Bird y el compositor Michael Giacchino. Y Disney, que se las veía venir, ha comprado el pack completo.

Así que con claras influencias mesiánicas y jesuíticas, aquí llega Tomorrowland, una historia sin pies ni cabeza cuyo mensaje final es que no importa que seas ingeniero aeroespacial de la nasa o artista callejero, porque se necesita un poquito de todos para construir un futuro mejor y no abrazar el apocalipsis. Un futuro mejor y Jetpacks, que también molan mucho. Lo que nos lleva a una historia un tanto absurda y con grandes lagunas argumentales, orientada exclusivamente a los niños, pero que tampoco a estos convencerá del todo. Metiéndose en fregados científicos como los famosos "taquiones" que cada cual utiliza para explicar el fenómeno futurista de su película bajo la mirada asesina de "No hagas preguntas". Una película que dado su mensaje no convencerá a mayores y dada su complejidad y su historia inconexa tampoco convencerá a los peques.  Aunque cabe destacar que la secuencia de la casa de Clooney es impresionante e ingeniosa.

Los dos maduritos sexys de la industria: George Cloney y Hugh Laurie dan paso a una nueva generación de acores: Britt Roberson y Raffey Cassidy, las que estoy seguro que volveremos a ver muy pronto en la gran pantalla. Porque si bien la película no es para echar cohetes, ellas están más que correctas en el papel que les toca, e incluso desprenden cierto carisma difícil de encontrar entre gente tan joven.

Michael Giacchino se va conformando poco a poco como el compositor efectista de nuestro tiempo, el nuevo John Williams con contrato exclusivo con la industria del ratón. Y Bird, director en el que particularmente depositaba muchas esperanzas tras haber realizado magníficos trabajos en el cine infantil como "El Gigante de Hierro" o "Los Increíbles" pero también en cine un poco más avanzado como "Misión Imposible: Protocolo Fantasma" se da un buen batacazo. Que adquiere mayor impacto cuando te enteras de que Bird rechazo "Star Wars: El Despertar de la Fuerza" por grabar esta película. Mucho le tenía que gustar la Ciudad de las Artes y las Ciencias de Valencia para dejar de lado semejante proyecto.

Así que en definitiva, "Tomorrowland" supone una película Disney mas, eclipsada por la genialidad y el ingenio de Pixar y orquestada por un director del que sabemos tiene mucho más potencial. De modo que al final acaba resultando un chasco agridulce por mucha inocencia y positivismo que desprenda la cinta. Menos mal que Bird ya ha confirmado que está trabajando en "Los Increíbles 2". 11 largos años de espera que casi acaban por consumir la paciencia de un público que pedía a gritos más aventuras de la familia Parr.

Nota: 4/10

miércoles, 20 de mayo de 2015

MAD MAX: FURY ROAD
Dirección: George Miller
Reparto: Tom Hardy, Charlize Theron, Nicholas Hoult, Hugh Keays-Byrne, Josh Helman, Natan Jones, Rosie Huntington-Whiteley, Zoe Kravitz, Riley Keough, Abey Lee.

Las secuelas dominan el mundo. Estamos inmersos en un panorama en el que parece que cualquier idea que haya tenido éxito en el pasado debe adaptarse para ser contada con los medios de nuestro tiempo. Este proceso, lejos de buscar un modelo más competente de formular la historia, se limita a contar lo mismo con nuevos medios sin aportar en esencia nada interesante. Pero agrada darse cuenta, de que algunas ideas permanecen. Que algunas ideas se almacenan en el fondo de la mente y esperan guardadas bajo llave el momento de eclosionar, cuando el momento sea propicio. Y para George Miller ese momento llegó hace un año.

Mad Max es una secuela, pero una secuela tan necesaria que solo después de verla se entiende por qué. Miller ha esperado a que los medios técnicos de filmación (Que no efectos visuales) sean propicios para llevar a la gran pantalla la que sin duda es su obra maestra. Una apoteosis de acción de 120 minutos que parece durar solo media hora. Una película que te dejará sin respiración hasta que después de 45 minutos de persecución, locura y arena te planten el primer dialogo de la película. Es la locura llevada a la gran pantalla, el auge de la rueda, de la sangre y de un mundo apocalíptico que necesita la visita urgente de un ayudante social. Una película cuyo punto fuerte no reside en su verosimilitud, pero que no obstante te la puedes tomar en serio. Haciendo gala de un diseño de dirección artística magnifico que te sumerge en un mundo donde la gasolina, las balas y el agua son los bienes más preciados, donde la gente mata por conseguirlos. Una locura ante la cual lo único que puedes hacer es maravillarte y disfrutar como un niño.

Miller juega con todas las posibilidades disponibles, utiliza todos los medios técnicos y no se molesta en crear una trama inútil y fútil que amalgame toda la cinta. En Fury Road no hay trama que valga, no hay desarrollo de personajes ni motivaciones secundarias, es una película de acción a la antigua usanza que reúne entre sus escenas una potencia inigualable. La propia acción es el eje vertebrador de la película, pues valiéndose de ella, Miller ha creado un producto competente por sí solo. Es un espectáculo, simple, sencillo e increíblemente competente espectáculo.

Tanto la dirección artística, como la de fotografía, como el sonido son increíbles, y en conjunto sumando todos sus esfuerzos consiguen crear un estilo nunca antes visto, donde las escenas se aceleran de una manera poco perceptible, donde los sonidos son acentuados y donde todo quedar marcado por un potente color naranja que transmite una aridez que da a la película una potencia visual que no te dejará desprender los ojos de ella. Todo esto aderezado con una banda sonora asfixiante, frenética, que sorprendentemente huye de los sonidos convencionales para ofrecer una serie de chirridos y golpes de sonido de gran efecto en el espectador.

Así que en definitiva podemos decir que "Mad max: Fury Road" es un blockbuster de acción perfecto. Una película que hace gala de su simplismo en la trama y que no se avergüenza en hacer de la acción su caballo de batalla, que tiene claro que su objetivo es sorprender en lo visual y en atrapar al espectador en sus frenéticas persecuciones y explosiones. Una película de la que se podrá disfrutar aunque la acción no sea lo suyo. Una película en la que deliberadamente te muestran una serie de elementos que no cuadran, como un guitarrista diabólico encima de un camión en plena persecución, o hábiles maniacos que se pintan la dentadura con spray plateado antes de inmolarse para ir derechitos al Valhala. Un espectáculo cinematográfico de la época moderna que te invitará a abrazar la locura y el sin sentido para hacerte pasar un rato inolvidable.

Nota: 7/10