Magnolia

"No dejes que nadie te diga que no tienes que arrepentirte de nada. No los dejes . ¡No! Te arrepientes de la mierda que te dé la gana. Úsalo. Úsalo. Usa ese remordimiento para lo que te dé la gana, de la forma que quieras. Lo puedes usar. Oh Dios mío, es un camino largo y sin meta, una pequeña historia final. Digo...amor, amor, amor. Esta jodida vida...Oh, es jodidamente difícil. Es tan larga. La vida no es corta, es larga. Es larga maldita sea."

sábado, 7 de febrero de 2015

NIGHTCRAWLER
Dirección: Dan Gilroy
Reparto: Jake Gyllenhaal, Bill Paxton, Renné Russo, Riz Ahmed, Michael Hyatt, Price Carson.

No es ningún secreto que Jake Gyllenhaal es un actor de moda. De las manos del director canadiense Dennis Villeneuve ha firmado dos películas de inestimable valor: "Enemy" y "Prisoneros". Y con esta tercera película Gyllenhaal ha coronado su cúspide actoral. "Nightcrawler", dirigida por el desconocido Dan Gilroy es la historia de la ambición y de los peligros de la información pagada, pero también es la historia de toda una generación hecha a sí misma. Al verla, uno difícilmente puede no pensar en "Drive" de Nicholas Winding Refn, y de su ambientación de neón, asfalto y velocidad sobre coches caros. "Nightcrawler" cuenta la vida de un cazador a la busca de la noticia, y los rascacielos de LA son su peculiar jungla de trabajo. Impecablemente grabada, los colores de la película son su principal punto fuerte visual.

Pero al margen de sus aspectos técnicos, la verdadera razón por la que la película engancha es las implicaciones morales que le plantean al espectador. ¿Se alimenta la televisión de su morbo? ¿Hasta donde llegarías por ganarte la vida y prosperar? ¿Dónde empieza tu humanidad y donde tu instinto empresario? Y no estamos hablando de ese manido estereotipo al que se recurre con frecuencia en sitcoms y comedia románticas, donde el empresario es frio, su jefe es una persona sin corazón y donde parece que ganar dinero es incompatible con cuidar de los seres queridos.

 No, "Nightcrawler" aborda el tema con mucha más madurez y precisión, y te planta a un pobre diablo sin trabajo por culpa de la crisis económica que estará dispuesto a hacer lo que sea por ganar algo de dinero. Y claro, por un lado entiendes al pobre diablo, que además cuenta con una inteligencia y una determinación encomiable. Una persona que se ha hecho a sí misma, que ha pasado por mucho y siempre ha encontrado la manera de seguir adelante, y que por el proceso, al no tener ningún tipo de tutela y de comodidad ha perdido absolutamente todos los valores. Un monstruo, pero un monstruo al que se comprende y se le da la razón. Puede que no tenga mucha humanidad, pero hay que reconocer que le echa huevos como nadie.

Jake Gyllenhaal soberbio, como siempre cuando sale del típico blockbuster de tres al cuarto. Su ausencia en las nominaciones a los Oscar es simplemente una injusticia mayúscula. Con su dramática pérdida de peso siguiendo los pasos de Christian Bale, Gyllenhaal ofrece una actuación intimidatoria, relajada y frenética a la vez. Un antihéroe de la era digital que armado con una cámara portable se dispone a mostrar las miserias de la humanidad y sacar tajada por ello. Un buitre de la noche que sabe que no hay nadie ahí fuera para decirle cuando está invitado a entrar al banquete, que abre las puertas de par en par y con toda la calma del mundo se sienta en la mesa bajo la atenta y estupefacta mirada del resto de los comensales.

La banda sonora es otro de los puntos fuertes de la película, James Newton Howard firma una serie de pistas que mezclan de una manera magnifica la música ambiental cercana a los trabajos de Trent Reznor y Aticuss Ross o Cliff Martinez con su peculiar estilo dramático, insistente y efectista, pero de una forma suavizada. Ofreciendo en la misma pista golpes de sonido con instrumentos de cuerda pero también riffs de guitarra eléctrica o sonidos sintéticos casi inaudibles.

En definitiva, "Nightcrawler" es una de esas pequeñas joyas vendida en pequeño formato, una historia corta y simple que ilustra una realidad que trasciende de los márgenes de la pantalla y del metraje de la cinta. Una historia con ganas de remover el empolvado baúl de los principios morales de la televisión americana y mandarlo a tomar viento. Una de esa películas de anti-héroe que no sabes hacia donde tirará, si hacia la autodestrucción, hacia el éxito o si simplemente te dejará más descolocado que un pulpo en un garaje.

Nota: 8/10

BABADOOK
Dirección: Jennifer Kent
Reparto: Essie Davis, Noah Wiseman, Daniel Henshman, Tim Purcell, Hayley McElhinney, Cathy Adamek.

Siempre lo he dicho, y siempre lo diré. De entre todos los géneros del séptimo arte hay uno que se diferencia de los demás en un aspecto. Y es que es prácticamente imposible hacer una buena película de ese género. Estoy hablando, por supuesto del cine de terror, esa especie de subgénero condenado a luchar día a día con el presupuesto de cine de serie B porque está orientado a un público muy reducido. Ese género que como no suele acabar con final feliz y al tener altas dosis de contenido desagradable está condenado a que ningún productor viviente le suelte un duro.

El cine de terror es sin duda el género más jodido de sacar adelante y sino observen cuantas películas de miedo sacan al año y cuanto duran estas en cartelera. Uno tiene que darse prisa por ir a verlas porque duran como máximo 2 semanas. Parece una modalidad reservada para unos pocos privilegiados tutelados por James Wan y donde prácticamente cualquier proyecto está condenado a la destrucción absoluta por parte de la crítica que muchas veces no sabe valorar este tipo de films.

El cine de terror es un mundo jodido, y más si estamos hablando de cine australiano dirigido por una mujer. Es simplemente una combinación anómala que da mala espina. Es por esto que sorprende que "Babadook" no sea una película completamente abominable, sino que al margen de tener un final un tanto aburrido e insulso, sepa mantenerte acojonado en la butaca y este magníficamente iluminada y rodada.

Porque no se engañen, el objetivo del cine de terror es dar miedo, y "Babaddok" si bien lo hace en pequeñas dosis muy diluidas, da miedo, y no es de estas películas en las que uno puede ir como Pedro por su casa. En "Babadook" el espectador tendrá que capear el temporal debajo de su chaqueta o de cualquier prenda que se haya llevado al cine a modo de escudo anti-monstruos. Y aunque el final le deje frio y con mal sabor de boca deberá reconocer que hubo algunos momentos en los que realmente la película cumplió su objetivo. Que el Babadook le dio miedo, y no poco.

Y ojito a Essie Davis, que la mujer no está nada mal en su rol de madre desquiciada con el niño más repelente del planeta tierra. Su interpretación es convincente, alejada de los tópicos del género e increíblemente no sobreactuada. Un papel insulso en manos de una actriz competente que sabe darle forma y transmitir las sensaciones que la directora se propone. Tal vez el hecho de que la directora sea mujer ha sido el detonante de este personaje tan bien marcado.

En definitiva "Babadook" es una película de miedo del montón, que no obstante tiene un mérito especial por las condiciones en las que ha sido realizada. Un soplo de aire fresco al cine australiano y la absoluta certeza de que en el mundo del cine de terror hay vida más allá del cine de serie B, y que no solo James Wan, Scott Derrickson y John Erick Dowdle tienen acceso a ese tesoro de tan preciado valor conocido como la película de terror competente.

Nota: 5/10

sábado, 31 de enero de 2015

WHIPLASH
Dirección: Damien Chazelle
Reparto: Milles Tellers, J.K Simmons, Melisa Benoist, Chris Mulkey, Paul Reiser, Austin Stowell.

Definitivamente, creo en las operas primas. No sabía nada del desconocido director Damien Chazelle,  Milles Tellers había salido en "Divergente" y estaba anunciado como Mister Fantástico en los proyectos de Marvel (Razones más que suficientes para entrar en una lista negra de la que difícilmente iba a poder escapar) y J.K. Simmons solo era para mí el reportero malhumorado de la trilogía de Spiderman de Sam Raimi. Con lo cual la carta de presentación de la película no me decía nada de nada. Ahora doy gracias al cielo por haber ido a verla.

Siempre que hablamos de la banda sonora de una película, hablamos de su capacidad para complementar la escena. De cómo esa escena adquiere tonos épicos, de como ese momento te hace soltar la lagrimilla y de cómo esa persecución hace que se te salga el corazón por la boca. Todos ellos sonidos complejos, que juegan con nuestra mente y nuestras expectativas a golpe de batuta. En "Whiplash" ese recurso es llevado al extremo mediante el instrumento más rudimentario y tosco, la batería.

"Whiplash" es una película especializada. Una película sobre el Jazz dirigida por un loco del Jazz. Una película sobre la batería interpretada por una maquina en la batería. Una película sobre un profesor cabrón interpretado por el cabrón más cabrón de la industria. Una película que te hará vibrar de nerviosismo, de exaltación, y que jugara con los nervios de la audiencia como un titiritero hace malabares con unas granadas de mano. Una película en la que la música tiene la excepcional capacidad de dilatar y contraer el tiempo psicológico. En la que el solo de Tellers en el que sabes que el mínimo fallo destrozará todo por lo que ha estado luchando se te hace largo y agónico. En la que puedes sentir la presión circundante en forma de oscuridad de sala de conservatorio presionándote las sienes. En la que el rudo sonido de la percusión inflamará tu cerebro y te hará moverte al ritmo de la música.

Es una película magníficamente pensada y ejecutada, pero también con unas interpretaciones de indudable talento. Milles Tellers es sencillamente una revelación. Una joven promesa que estoy convencido que con un poco de suerte y un buen agente acabará llegando a lo más alto. Y J.K Simmons demuestra tener un talento innato que todavía nadie había descubierto en él de la manera adecuada. Juntos, sumergirán al espectador en una guerra de karmas extrema, en la que no sabes exactamente que acto está justificado y cual no. Una reflexión profunda sobre que significa ser profesor, que es la docencia, si existe un límite para exigir al alumno, donde esta ese límite y las consecuencias, tanto positivas como negativas de cruzarlo.

De bajo presupuesto, nada como un dosificador cuentagotas para exprimir lo que tienes. "Whiplash" pone de manifiesto el talento de Damien Chazelle. Un joven director del que la industria debería aprender mucho. Un director capaz de generar con 2 personajes y un solo de batería más tensión que cualquier película de Marvel. Ya no es solo que la historia sea más consistente, sino que Chazelle ha echado mano de recursos que hacen que un solo de 5 minutos de batería sea visionado sin aburrirse ni una milésima de segundo. Ha conseguido la concatenación de sonidos con una precisión milimétrica. Ha conseguido que el sonido vibre en los tímpanos de los espectadores después de ver la película y que les siga produciendo las sensaciones que tuvieron durante el visionado.

Whiplash es, en todos los sentidos, un prodigio. Una película que resulta difícil de creer que este tan impecablemente realizada, interpretada y pensada a nivel de estructura y trama. ¿Cómo se puede crear una película de tal fuerza ambientada en un conservatorio de jazz? Yo sigo sin explicármelo. Whiplash es un llamamiento a unos determinados valores del cine. A librarse de la parafernalia, a darle a la música una importancia especial y a centrarse en una serie de personajes que vean sus sueños truncados de una manera extrema. Whiplash es una película cabrona, agonizante, repleta de ritmo y con una capacidad de inmersión sin precedentes. Una película que te hace sentir incómodo, en tensión y frenético a la vez. Que juega con la música para producir sensaciones hasta el punto de que el espectador podrá notar la vibración de las baquetas entre golpe y golpe a la caja de resonancia. Donde se consigue una simbiosis total entre historia y música. Clara favorita para los Oscar, aunque dudo mucho que se lo lleve, es demasiado buena.

Nota: 10/10

LA TEORÍA DEL TODO
Dirección: James Marsh
Reparto: Edie Redmayne, Felicity Jones, David Thewlis, Harry Loyd, Simon McBurney, Charly Cox, Emily Watson.

Hay ocasiones, a lo largo de la historia del cine, en las que bodrios sin parangón consiguen colarse entre las nominadas a los óscar e incluso a veces consiguen ganarlos. Se trata de películas donde el amor es incondicional, los personajes inundan la cámara hasta cuando no les toca y donde lo único que falta es que el susodicho nominado por la academia agarre la cámara de filmación y grite a toda la audiencia, "dame un oscar pls".

"La Teoría del Todo" es una de esas películas. Una de esas películas en las que el espectador confunde la historia lacrimógena y conmovedora con la buena historia. Una de esas películas en las que la empatía bobalicona se exalta por determinados personajes muy bien interpretados, que sueltan a diestro y siniestro un guión repugnante a lo largo de escenas que no tienen ni pie ni cabeza. Una de esas películas en las que el susodicho director suda completamente de realizar un producto competente porque el único y exclusivo objetivo de la cinta es que el prota gane el Oscar.

Y claro, ¿Con que nos encontramos? Pues con un Eddie Redmayne que lo peta en la silla de ruedas. Y una Felicity Jones que no está nada mal. Pero claro, cuando haces una película con el único objetivo de que la parejita se lleve el Oscar el resto de los aspectos se resienten. ¿Creen que una película sobre la vida científica de Stephen Hawkings hubiese estado nominada? Ya se lo digo yo, no. Es por esto que en vez de distraernos con agujeros negros, complicadas ecuaciones y teorías gravitacionales (Que todo el mundo sabe que a todo hijo de vecino lo que le gusta son los arrumacos y no las matemáticas) nos cascaran una película que lejos de ir sobre Stephen Hawkings, va sobre su mujer, y las ganas que tiene de tirarse a un profesor de piano. Pero la pobrecita no puede porque está casada con un inválido. Pobre Felicity que no puede calzarse al pianista, y pobre Eddie que va en silla de ruedas. Por favor.

La película deja de lado deliberadamente cualquier tipo de elemento narrativo que realmente haga hincapié en la verdadera razón por la cual Stephen Hawkings  es famoso a día de hoy. Sus teorías físicas. Y mas bien da la sensación de que Stephen Hawkings lo único que ha hecho en su vida es dar problemas a su pobre esposa que necesita a un varón que se pueda mover por si solo en su vida para saciarse afectiva y sexualmente. Se trata de una película que huye por completo de los temas verdaderamente importantes y se centra en ofrecer una versión lacrimógena, oscarizable y de sensiblerismo barato sobre la vida de un gran hombre, o más bien de su pobre mujer, con la que todo quisqui se sentirá identificado.

¿Cuál es el único punto fuerte de la película? Redmayne, que hace una interpretación de Hawkings que quita el hipo, y mucho ojo también a el trabajo de maquillaje que hay por detrás, porque Redmayne da el pego totalmente a cualquier edad. Pero aparte de su brillante y muy posiblemente oscarizable interpretación, la película esta vacía por completo de cualquier otro elemento que a haga interesante, solo un dilema cutre que se alarga durante 2 horas propio de una telenovela colombiana y a mi juicio, no propio de una película seria sobre una eminencia en el campo de la física teórica.

Al verla, es difícil no pensar en Daniel Day Lewis y en su película "Mi Pie Izquierdo". Y en seguida comienzan a aparecer las diferencias entre una película y otra. Mientras "Mi Pie Izquierdo" narraba la verdadera historia psicológica de su protagonista con parálisis, "la Teoría del Todo" se limita a usar la personalidad de Stephen Hawkings como paquete, como "McGuffin" al servicio de otra historia. Una película que lejos de contar la vida de un gran hombre cuenta la difícil decisión de la mujer del gran hombre sobre elegir pareja para la cópula. Una película en donde cada decisión y dialogo bien podrían haber estado acompañados de una música efectista y un zoom descarado hacia su cara, al estilo culebrón, que ya puestos la doblamos al latino, le cambiamos el nombre a Stephen por "Juan Reyes" y hacemos que conozca al amor de su vida en un ordenado y erótico establo.  Una película no puede girar en torno a una actuación, aunque esta sea increíble, tiene que ofrecer algo más, y "La Teoría del Todo" apenas pone más carne en el asador.

Nota: 3/10

jueves, 22 de enero de 2015

BIRDMAN
(O LA INESPERADA VIRTUD DE LA IGNORANCIA)

Dirección: Alejandro González Iñarritu
Reparto: Michael Keaton, Edward Norton, Emma Stone, Zach Galifianakis, Naomi Watts, Andrea Riseborough, Amy Ryan.

En medio de un panorama cinematográfico donde los superhéroes están hasta en la sopa, donde las viejas glorias del cine de acción de los 80 se reúnen para seguir haciendo lo que mejor saben hacer a pesar de que muchos de ellos estén para el arrastre y donde en Hollywood parece que ya solo queda sitio para los jóvenes, resulta difícil encontrar una película que ejemplifique todo eso mejor que Birdman. Michael Keaton se interpreta a Riggan Thompson, lo que viene a ser como una especie de alter ego para el propio intérprete que en su día se enfundo el traje de Batman en las pelis de Burton.

Junto a él, un más que brillante Edward Norton, que en mi modesta opinión hace el mejor papel de su carrera, Emma Stone, que porque no decirlo, está mejor que nunca. La película resulta una maravilla en lo que se refiere a interpretación, hasta el punto de que en algunos momentos no sabrás si los actores están actuando como la su personaje en la película o como su personaje en la obra de teatro que se narra en la película. Se trata de una especie de rompecabezas narrado mediante el plano secuencia más alucinante desde el cine de Bela Tarr. El plano secuencia no se presenta en la historia como un pequeño elemento aislado de la narración de la película, el plano secuencia es la película en su conjunto.

Lejos de presentarlo como un momento de clímax, como el compatriota de Iñarritu, Alfonso Cuarón acostumbra a hacer en sus películas, el plano secuencia de Birdman es algo más que una secuencia o una situación. Es el modo en el que se cuenta la historia, es el fluir del tiempo escénico y es el vertiginosos paso del tiempo con elipsis incluidas. Durante toda la película, el espectador estará al borde del asiento esperando a que el plano acabe, y este no culminará hasta el mismísimo final de la película, excepto en una ocasión donde se volcará todo el significado del filme. Y no se piensen que Iñarritu ha resuelto el plano secuencia como en "La Soga" de Hitchcok, donde la cámara solo se movía de un lado a otro de la habitación sobre raíles. En "Birdman" gracias a la steady cam, la cámara seguirá a los personajes y se moverá de una forma totalmente libre por el escenario casi onírico que se nos presenta.

Y es que Birdman además de ser arriesgada técnicamente y estar magníficamente interpretada tiene un mensajito secreto oculto. Un mensajito revelado justo a tiempo y que debería hacer reflexionar a toda la industria. Como la crítica puede condenar o ensalzar una película de una manera casi irrevocable. Como los prejuicios y el rencor pueden atar de pies y manos a aquella persona que busca la trascendencia mediante el reconocimiento, cuando en realidad lo único que necesita es volver a sentirse como un ignorante. El "need" y el "want" expresados en un personaje completo, autobiográfico y con un dilema tal vez intranscendente pero de una indudable carga humana que nos hará empatizar hasta el extremo.

La película se resume para mí en 2 animadores vestidos de Spiderman y Optimus Price bailando sobre un escenario de Brodway acompañados de una charanga. "Birdman" es una oda a lo simple y a lo humano, a la capacidad de ganarse la vida siendo un completo ignorante sin que eso deba ser condenado, a la destrucción moral por parte los intelectualoides baratos. Sobre que es el arte, que es la gloria y si verdaderamente importan tanto como nos creemos. Que antes de ser una persona acabada intentando hacer algo de relevancia intelectual prefiero ser un vejestorio embutido en un ridículo traje de licra que sale a jugarse el pellejo al ruedo. Que Brodway es grande, pero Michael Keaton con sus 64 años corriendo en calzoncillos por mitad de la gran manzana también lo es.

Nota: 9/10

lunes, 19 de enero de 2015

DESCIFRANDO EL ENIGMA (THE IMITATION GAME)
Dirección: Morten Tyldum
Reparto: Benedict Cumberbatch, Keira Knightley, Charles Dance, Mathew Goode, Rory Kinnear, Mark Strong, Allen Leech, Mathew Beard.

Ya vienen los Oscar, y eso solo puede significar una cosa, y es que si quedaba por ahí alguna personalidad relevante que además de haber contribuido a algún avance de la humanidad tuviese escondido algún problemilla personal para que el actor de turno se pueda poner las botas, es hora de hacer una película de ello.

En esta ocasión le ha tocado a Alan Turing con su invento de la primera computadora y el elegido ha sido el Sherlock británico, adorado por las fangirls y últimamente también por los fanáticos de "El Señor de los Anillos" por poner voz al dragón Smaug, Benedict Cumberbatch. El reparto lo completan Keira Knighley, un excelente Mathew Goode, que poco a poco desde "Watchmen" va haciendo sus pinitos, (Y no es poca cosa, no hay que olvidar que ya trabajo con Chan-Wook Park en "Stoker") y Charles Dance con su valor en alza desde que apareció en la serie de la HBO "Juego de Tronos".

Hagamos un resumen rápido de la película. Es una peli de Oscar, de esas que uno va a ver al cine y sale con al lagrimilla, esa lagrimilla que los productores de la película esperan que les caiga también a los críticos de la academia y suelten la estatuilla dorada. Eso quiere decir que muy a menudo en la película nos encontraremos con escenas hechas con el único y especifico propósito de que Cumberbatch se suelte una perla, de esos en los que súbitamente se pone a llorar o explota de rabia sin venir a cuento porque todo el mundo sabe que llorar es muy orgánico y si no lloras no ganas Oscar.

Salvando el concepto de la película, hay que reconocer que está planteada de una manera encomiable. Prácticamente toda la película ocurre en el interior de una pequeña oficina, y las escenas están muy bien pensadas. Además, y a pesar de que las actuaciones vengan marcadas por la tendencia pro-academia, no defraudan, y Cumberbatch lo hace realmente bien. La verdadera lástima es que el pobre Benedict tenga que interpretar al "Sheldon Cooper" de la Segunda Guerra Mundial para que se le reconozca el mérito, cuando sus papeles en la serie "Sherlock" o incluso su rol de villano en "Star Trek: En la Oscuridad" ya tenían factores que deberían haber sido valorados. Pero al parecer interpretar a Sherlock Holmes o ser el villano de la saga Trekkie no eran papeles lo suficientemente serios como para que nadie diese un duro por él. Primero consigues la nominación y luego hablamos.

La película tiene un enorme punto fuerte, su banda sonora. Desplat firma uno de sus mejores trabajos y eleva la música de la película a el ranking de mejor bandas sonoras del año. En esa escena del final del equipo quemando el trabajo y las notas de Desplat elevándose con las letras  en la pantalla he de reconocer que se sintió la grandeza que cualquier película nominada al Oscar debería tener.

Como conclusión final, podemos declarar que si, "The Imitation Game" es una película de Oscar de manual. Pero ha sabido aprovechar sus elementos de una forma inteligente, lo que ha hecho que acabe siendo una película muy pasable que destaca de entre la media de las nominadas de este año. Cumberbatch se consagra, y nos da una película que de aquí a 2 años estará olvidada, pero que no obstante, nos hará pasar un rato agradable en el cine en el que además aprenderemos un poco de historia y de criptografía.

Nota: 6/10

lunes, 12 de enero de 2015


MEJORES PELÍCULAS 2014: 

CORRECCIÓN: Las mejores películas que Yo he visto en 2014, no dudo que por ahí habrá mejores que aún no he tenido tiempo de visionar.

15-BAJO LA MISMA ESTRELLA (Josh Boone):
Hacer una película para el consumo masivo adolescentes es una apuesta segura para obtener un bodrio sin precedentes. Es por esto, que encontrar una película como "Bajo la misma Estrella" sorprende. No porque no le falte su buena dosis de hormonas y diálogos "espontáneamente"  ingeniosos, sino porque presenta pequeñas diferencias con sus hermanas de género. Si el cine adolescente debe ir en una dirección nueva, es esta.


14- X-MEN: DÍAS DEL FUTURO PASADO (Bryan Singer):
Este año hemos acabado hasta las narices de tanto superhéroe suelto, y de entre todas las películas que nos han llegado muy pocas han merecido la pena, Sin embargo, la saga X-men ha sabido dar un vuelco interesante al desarrollo de su trama y ha sorprendido con la que posiblemente es la mejor película de toda la saga.


13- THE ZERO THEOREM (Terry Gilliam):
La nueva película de Terry Gilliam que nos ofrece su mezcla habitual, distopía, humor absurdo y un estilo de grabación caótico y cargado de planos aberrantes. Sin embargo en esta película Gilliam consigue transmitir un mensaje oculto muy bien llevado, y el actor alemán Christoph Waltz se marca una muy potente actuación.

12- EL GRAN HOTEL BUDAPEST (Wes Anderson):
La pequeña joya a la vez que broma pesada de Wes Anderson. Una película que carece de una trama solida pero que pone toda su fuerza en el estilo visual mediante planos simétricos, maquetas, y demás elementos que hacen a la película un pequeño cuentecito de agradable visionado. Exquisitamente detallada y con unos personajes y diálogos que darán de que hablar.


11- UNDER THE SKIN (Jonathan Glazer):
La íntima y tenebrosa película del director escocés Jonathan Glazer. Comentada hasta la saciedad por el desnudo integro de Scarlett Johansson que en esta película interpreta a una alien que se camufla e el cuerpo de una atractiva humana para raptar y comerse a seres humanos. Aunque la sinopsis pueda parecer una película bizarra de los 80, no se confíen, la película sorprende y mucho. Algunos ya hablan del heredero de Kubrik.


10-LA LEGO PELÍCULA (Phil Lord, Cristopher Miller):
Sin duda la mejor película de animación del año con el permiso de “Como entrenar a tu dragón 2”. Divertida para los pequeños pero también para mayores. De hecho, cuando fui a verla al cine rodeado de niños, me sorprendí a mi mismo riendo a carcajadas más solo que la una en determinados momentos. Y es que la Lego película tiene cosas que los niños no pillan, y es lo que le hace no ser una película de animación más.


9-AL FILO DEL MAÑANA (Doug Ligman):
No es casualidad que Tom Cruise haya participado en las mejores películas de acción de los últimos años (Misión imposible: protocolo fantasma, Jack Reacher y Oblivion) Esta película podría resumirse en una sola frase: es una buena película de acción de manual. Acción frenética muy bien llevada, un montaje impecable, y unas actuaciones correctas que en ningún momento rompen el esquema de tiros y explosiones. Y es que el que una película sea de acción no quiere decir que no sea una buena película. Si cumple su objetivo (Que lo cumple) merece estar a la altura de cualquier drama.

8-EL LOBO DE WALL STREET (Martin Scorsese):
Divertida como ella sola. Con un Dicaprio brillante y una dirección depurada del maestro Scorsese. Aunque criticada en su estreno por contener demasiado sexo, drogas y Rock’n`Roll, hay que reconocer que más allá del contenido la película funciona como un reloj a lo largo de sus largas 3 horas de duración. Nos deja escenas increíbles como Dicaprio intentando abrir su ferrari con el pie bajo el efecto de las drogas o a Jonah Hill enseñando su pajarito en mitad de una fiesta. Y por supuesto, Mathew MacConaguey golpeándose el pecho, como olvidarlo.

7-RELATOS SALVAJES (Damian Szifron):
La joya argentina del año. Siguiendo el talento de otras predecesoras como “El secreto de sus ojos”. Indiscutiblemente la película más divertida e inesperada del año. A las ordenes de el hasta ahora desconocido Damian Szifrón, veremos desfilar por pantalla a todo un elenco de reputados actores argentinos perdiendo los nervios ante situaciones que les volverán auténticas maquinas de generar tragedias. Con su esquema narrativo de varias historias independientes, hace a esta película la “Pulp Fiction” argentina.

6-BOYHOOD (Richard Linklater):
Y llegamos a los platos fuertes, para empezar la película de Richard Linklater que ha hecho que se les caigan las bragas a todo crítico viviente. Una película grabada a lo largo de 12 años. Actuaciones brillantes y una trama que al final viene a no contarte nada. Y esa es la clave de la película, que no intenta contarte nada. Cuando se dice “Boyhood es como la vida misma” tienen un significado más allá de la frase hecha. La vida no tienen una única enseñanza ni mensaje, y es por esto que Boyhood no pretenderá dárnoslo, simplemente nos contará la vida de un chico y nos dejará tal y como estábamos cuando veamos que la película acaba con el prota fumado diciendo gilipolleces sin sentido. ¿Dónde está el mensaje de la película? ¿Acaso la vida lo tiene?

5-A PROPÓSITO DE LLEWYN DAVIS (Joel y Etahn Coen):
Cuando a una película de los Coen le quitas el humor negro y la violencia ¿Qué queda? ¿Algo que merezca la pena? Sin duda, sí. Y esta película es la prueba de ello. Una banda sonora impecable, unas actuaciones sutiles y dignas del más elevado drama. Un Oscar Isaac que solo queda eclipsado por su gato mirando por la ventanilla del metro. Algunos la han considerado la mejor película de los Coen. Y no andan desencaminados, se trata de su mejor película desde “No es país para viejos”.

4-ENEMY (Dennis Villeneuve):
3 años, tres películas, tres obras maestras. Este es el panorama que nos presenta el desconocido y talentoso director canadiense Dennis Villeneuve. Basada en la novela de “El Hombre Duplicado”, “Enemy” es la película más indescifrable de 2014, y una auténtica obra maestra del séptimo arte. Con un Jake Gyllenhall soberbio actuando por cuenta doble, la película nos sumerge en una atmósfera viciada donde cada dialogo puede abrir una nueva posibilidad a la trama y donde cada detalle se quedara grabado en nuestra retina para volvernos un poquito más locos. Arañas.

3-HER (Spyke Jonze):
Y llegamos al podio. Con una de las películas que mejor ha sabido expresar en la historia del cine la necesidad de conectar, las nuevas tecnologías y las relaciones de pareja.  La que se ha convertido en la mejor película de Spyke Jonze y ha elevado a Joaquin Phoenix al estatus de leyenda. Sin duda la mejor película de la pasada edición de los Oscar. Manda narices que haya tenido que ser la ciencia ficción la que ha sabido ilustrar el amor como nunca antes se había hecho. Y hablando de ciencia ficción, pasamos al número 2…

2-INTERESTELLAR (Christopher Nolan):
Nolan sin ataduras, El físico teórico Kip Thorne asesorando. Un drama magnifico con personajes bien construidos. Una historia que eleva las decisiones a su máxima potencia. Una banda sonora sobrecogedora y unas escenas inolvidables que han conformado, la que es en mi opinión la mejor película de Nolan hasta el momento, que ya es decir. Una película profunda, científica y muy llevadera y trepidante a la vez. Puro Nolan en el espacio. Sigue muy, muy de cerca a la número 1, pero esa solo podía ser…

1-PERDIDA (David Fincher):
Solo David Fincher  podía ocupar el trono con la mejor película del año. Este drama con toques Hitchcockianos con una brillante Rosamund Pike y un más que correcto Ben Affleck. Una película que muestra con inusitada claridad lo que es el matrimonio moderno, los medios de comunicación y la imagen pública. Todo esto acompañado con el impecable estilo narrativo de Fincher y dentro de la atmosfera de malrollismo a la que nos tiene acostumbrados. Una increíble banda sonora de Trent Reznor y Aticuss Ross, en definitiva, una película redonda que dejará al espectador clavado en el asiento cuando los créditos aparezcan en pantalla al final de la película.

domingo, 11 de enero de 2015

EL HOBBIT: LA BATALLA DE LOS 5 EJERCITOS:
Dirección: Peter Jackson
Intérpretes: Martin Freeman, Richar Armitage, Ian Mackellen, Evangeline Lylly, Benedict Cumberbatch, Lee Pace, Hugo Weaving, Cate Blanchett, Christopher Lee, Orlando Bloom,  Luke Evans, Ian Holm, Aidan Turner.

Aquí llega la esperada tercera parte que nunca debería haber visto la luz. Basada en las últimas 40 páginas de una novela corta para niños y en la cual Peter Jackson no tendrá reparo alguno en meternos con calzador situaciones ya no solo que no salgan en el libro, sino que no quepan en la cabeza de ningún fan de "El señor de los Anillos" por absurdas, haciendo gala de un freestyle digno de Joel Schumacher.

Una película tan irregular que pasará por alto eventos clave en el libro con secuencias escuetas y faltas de profundidad, pero que te cascará más de 40 minutos de peleas individuales entre personajes que nunca deberían haber estado allí (Légolas, Tauriel...) Con orcos random que súbitamente cobran protagonismo porque son más tochos que los demás. Convirtiendo una película que narra una batalla, en una película en las que al final los personajes principales se darán de tortas contra los malos de manera "personal". Ya sea sobre un lago helado, sobre cabras montesas con super-poderes o sobre una torre que de descuajeringa a medida que luchas en ella. Pero ojo, que no pasa nada, que Légolas se pasa por el forro de sus blancas y delicadas gónadas de elfo las leyes de la física y de repente puede andar sobre bloques en caída libre como si del Mario Bros se tratase.

Que digo yo, Peter Jackson, si querías llenarte los bolsillos igualmente, haber ampliado metraje con algo del reino de Angmar, porque a más de uno le dejaste con las ganas de entrar en esa fortaleza orca en la que te paras 2 minutos en toda la película. Pero no, despediros de todo el "realismo" del señor de los anillos porque en esta apoteósica película podrás ver gusanos gigantes sacados de "Dune", Trolls de las cavernas con patas de alambre, y demás chorradas que parecen haber salido de la insana mente de un fanático que haya puesto el mayor empeño en destruir la obra de Tolkien.

Porque además en "El Hobbit" tienes ordenador hasta en la sopa. Y no contentos con ponerte el ordenador te lo remarcan para que digas "eh que bien está hecho" y acabas de él hasta las narices. Que una cosa es que hagas un dragón por ordenador, pero es que hasta al cara de algunos enanos estaba retocada, que lo vuestro es insano. Yo veía El Señor de los Anillos y flipaba porque no distinguías los efectos de la realidad, estaban camuflados mediante tonos grises, oscuridad, los técnicos se buscaban la vida, Ahora la Tierra Media es un mundo multicolor como si de "My Little Pony" se tratase, donde hay seres mágicos del país feliz, de la casa de la gominola de la calle de la piruleta.

Personajes que sobran, como el unicejo de las narices que está siempre dando por saco. Que si, que ya nos ha quedado claro que es malo, muy malo. No le dediques 20 escenas en la película.  Ah espera, que tienes que rellenar dos horas y media, y si te ciñes al libro te da para una hora y veinte como máximo. Ahora entiendo muchas cosas.

En el fondo la película es eso, dos mitades, una que se ciñe al libro, que es más que pasable, es competente, una parte que incluso te devuelve la fe en la trilogía. Y otra parte de freestyle deleznable. Porque aquí el error de fondo ha sido uno, y es que los guionistas de Hollywood no pueden ponerse a la altura de Tolkien. Porque aunque planees al detalle una lucha épica, esta no dejara de ser una pequeña anécdota dentro de lo que de verdad importa, que es la historia. Y cuando concatenas 6 peleas diferentes para alargar la película una hora más consigues esto. Una aberración contra la novela, un producto manufacturado en el cual la pelea ya no es símbolo de honor ni de fortaleza, sino de protagonistas muy bien entrenados peleando contra malos muy bien entrenados, como si de una película de 007 se tratase. Donde se ha desvanecido ese sentimiento que inundaba la trilogía original de "realmente lo tienen jodido y posiblemente pierdan" y donde lo único que ves son peleitas extremadamente largas donde la epicidad se desvanece a pasos abrumadores.
El poder del dinero. Pon a un visionario director neozelandés al mando de un casi desconocido grupo de actores a rodar durante más de 2 años alejados de la mano de Dios las adaptaciones de unas novelas que pocos conocen. 17 oscars, millones recaudados y la que posiblemente es la mejor trilogía de la historia. Deja que los buitres de la industria se metan en ese fino tejido de visionarios y de gente con ganas de hacer las cosas bien y conseguirás sus abominables secuelas.

Cuando a Viggo Mortensen le ofrecieron salir en "El Hobbit" se negó, pues era consciente de que su personaje no salía en la novela. Quizás, lo que le ha faltado a este proyecto haya sido más gente como Mortensen. Gente que a pesar de que sabía que tenía un proyecto muy jugoso por delante decidió hacer un esfuerzo y ser fiel a la historia y a su autor. Gente que se mueva por el amor al arte y no el amor a la recaudación en taquilla. Lástima que este impecablemente realizada, su diseño de producción sea la repanocha  y los actores no lo hagan del todo mal, porque realmente la nota que me hubiese gustado ponerle es un cero como una casa, eso sí, la casa de puerta circular.

Nota: 5/10

lunes, 15 de diciembre de 2014

MAGIA A LA LUZ DE LA LUNA
Dirección: Woody Allen
Intérpretes: Colin Firth, Emma Stone, Jackie Weaver, Simon McBurney, Catherine McCormack, Eillen Atkins, Erica Leerhsen, Jeremy Shamos, Hamish Linklater, Marcia Gay Harden.
Sinopsis: Stanley es un hombre racional y culto más conocido en los teatros europeos como el gran mago chino Wey Lin Su. Un día durante una de sus actuaciones, un viejo amigo de la infancia acude a él pidiendo ayuda para desenmascarar a una joven americana que esta embaucando a una familia francesa haciéndoles creer que puede comunicarse con los muertos.

Ya se nos estaba escapando el año, y eso no podía ocurrir sin la cita anual con Woody Allen. Amado por algunos, odiado por otros. Personalmente, y sin decantarme por ninguna de las dos posturas, hay algo que defensores y detractores podrán comprobar fácilmente, y es que a este hombre, que en tiempos revolucionó el género de la comedia, se le gasta la munición más rápido que a un niño una bolsa de chocolates. Es tal vez por esto, que el genio de Manhattan ya haga las películas como quien pela las patatas, de una forma instintiva y sin preocuparse de si aprovecha todo el potencial de las historias.

En su nueva película cuenta con el gentelman inglés por excelencia, Colin Firth, que como siempre, esta soberbio en su personaje, que en esta caso, habiendo salido del tintero de Allen le viene como un guante. Y en al papel femenino, Emma Stone, la idolatrada estrella de la red, de la que no sabemos si Allen volverá a precisar sus servicios. Aunque claro está, si no volvió  precisar los de Cate Blanchett poca esperanza cabe para la novia de Spiderman.  Digamos que el reparto funciona correctamente, si tenemos en cuenta que en este tipo de películas el guión hace el 90% del trabajo.

Porque no se engañen, el cine de Woody Allen es básicamente eso, guión, guión y más guión. No veremos al geniecillo de las gafas arriesgándose a hacer travellings o innovando en el lenguaje narrativo. Hasta el punto de que resolverá las transiciones entre escena y escena con arcaicos fundidos en cadena y solo cambiara de encuadre si es estrictamente necesario como si de cine de los años 30 se tratase. Fácil de grabar, fácil de editar, perfecto para sacar una película al año y ni despeinarse. Así usted y todos señor Allen, pero a algunos les gusta trabajárselo un poquito más.

Pero centrémonos en el guión, un elemento que dentro del cine de Allen suele estar ahí para hacerte reír, pero… ¿Y cuando no lo hace? Houston tenemos un problema. Y no estamos hablando de la que la película sea un drama. Personalmente creo que las mejores películas de Allen de los últimos años son dramas y no comedias (Match Point, Cassandra’s Dream) pero este no es el caso. “Magia a la luz de la Luna” es una comedia que de hecho no hace reír, o al menos no tanto como otras películas de Allen. Una película que Allen utiliza como siempre para hablar de sus inquietudes personales, la muerte, el mundo racional, el amor y la atracción sexual, pero esta vez se presentan estas reflexiones sin toque humorístico, pero tampoco con enfoque de drama.

Vamos, que resumiendo, se trata de una película que entretiene a duras penas, que trabaja el suspense como tema principal pero de una forma tan suave y mezclada con otros estilos que no acaba de convencer. Si es cierto que la película se deja ver, pero nada más. Aceptémoslo, Woody Allen vivirá el resto de su vida con una horda de seguidores que cada año se afanarán en las salas de cine esperando ver repetida alguna de sus obras maestras como “Annie Hall”, “Misterioso asesinato en Mahattan” o “Hannah y sus hermanas”. Pero a estas alturas la mayoría ya hemos perdido la esperanza. Los estilos cinematográficos están bien, pero un director que juega siempre en el mismo campo peca de no salir de casa a experimentar. Evoluciona o muere. O deja que los abuelos se sigan agolpando en las salas donde proyectan tus películas y deja que las nuevas generaciones se pierdan el mundo viendo las tortugas ninja.

Nota: 5/10

sábado, 6 de diciembre de 2014

EXODUS: DIOSES Y REYES
Dirección: Ridley Scott
Intérpretes: Christian Bale, Joel Edgerton, Sigourney Weaver, John Turturro, Ben Kingsley, Aaron Paul, María Valverde, Ben Mehdelson, Andrew Tarbet.
Sinopsis: Basada en el capítulo del génesis del antiguo testamento, La película narra la historia de Moisés, un aristocrático egipcio que un día descubre que es hijo de hebreos, la tribu esclava de los faraones en el 1.300 A.C. Es exiliado, y durante su viaje toma contacto con sus raíces y recibe la llamada del dios hebreo, que le dice que libere al sus pueblo del faraón Ramsés, intimo amigo de la infancia de Moisés.

Es de todos sabido, que a un veterano como Ridley Scott se le dan bien las películas ambientadas en épocas de la historia. Ya había tocado con “Gladiator” el mundo romano, con “El Reino de los Cielos” las cruzadas, y ahí quedan otras películas de época como “Los duelistas” o la bochornosa “Robin Hood”. “Exodus” no es una excepción, en lo que se refiere a la parte de la película que se puede calificar como “histórica”, y ojala no tuviésemos que hablar de otra parte, pero por desgracia, si, la hay.

El cine bíblico está de moda, y parece que viene a llevarse a todo el mundo al agujero de los parias y los leprosos. Ya sea a Darren Aronofsky (y a todo su espectacular reparto) con “Noé” sin duda alguna y con mucha distancia de las demás la peor película de 2014, o ahora al mismo Ridley Scott, aunque no podamos decir que el abuelete que en su día filmo las inmortales “Alien” y “Balde Runner” no estuviese ya con la mierda al cuello. Como he dicho, el cine bíblico está de moda, y sin razón aparente, a excepción de que todo hijo de vecino parece que quiere ir a ver al barbudo de turno sacado de la biblia soltando mandamientos. Aunque luego aborrezca la película. Claro está que en Estados Unidos esto vende mucho, y ya sea dicho de paso, en España también.

Así que tenemos a Christian Bale caracterizado como Moisés, (Y ojo que no lo hace del todo mal, aunque de vez en cuando te esperes un “Soy Batman”, la labor actoral de la película en general es de lo poco que se salva por los pelos) y el señor Ridley Scott te lo planta en mitad de la corte egipcia, y te quedas flipando con lo bien que están hechos los puñeteros templos. Y aún flipas más cuando te dicen que esta está grabada en España. Y parece que la película aún va a ser entretenida: mucha acción, diálogos sacados de la verborreica pluma de algún guionista de Hollywood al que le habrán dicho “hazme pasar esto por una película bíblica”. Y el avispado genio de la industria se habrá apresurado a asir la goma de borrar y remplazar el nombre de “Jack Bauer” por el de Moisés. Pero bueno, que es pasable, una peli de acción más, si está bien hecha y no es pretenciosamente absurda se lleva el aprobado raspado, se pasa un buen rato y todos contentos, pero no.

En el momento en el que meten a Dios en la trama, la cosa empieza a desvariar, empezando por la misma representación de Dios, una especie de niño autista acosador mal doblado no, lo siguiente, que tiene como pasatiempo aniquilar poblaciones enteras. Así de gratis, con diálogos muy cachondos en los que te planteas si el niño es una deidad o si simplemente Moisés toma setas alucinógenas y se encuentra con un pequeño duendecillo que le dice que “queme cosas”. Pero es que además Moisés pasa de ser un personaje histórico con base a ser un tío que grita cada vez que quiere decir algo y que enseña las artes de la lucha a los hebreos a modo de guerrilla ninja warrior. Tal es el nivel de epicidad que alcanza esta mastodóntica producción, que Moisés y Ramsés acabarán batiéndose en duelo en mitad de un tsunami, como si de Dragon Ball Z se tratase. ¿Cuántos millones habrá metido la aristocracia judía hollywoodiense para que esta película se lleve a cabo? El dialogo del final entre Bale y Aaron Paul, o Jesse Pinkman para los amigos (Si, y también me esperaba un dialogo del tipo: I’m Batman Bitch!) nos dice cuanto. Mucho, mucho dinero por hacer una peli que hará el culo gaseosa a 4 tarados y que decepcionará a millones.

En conclusión, en “Exodus” nos encontramos la convergencia nefasta entre 2 tipos de películas, una histórica cargada de acción pasable y una deleznable sobre el antiguo testamento. Una película tan mala que dejará que 2 pedazo de actores como Sigourney Weaver y Sir Ben Kingsley pasen desapercibidos. La película de un casi octogenario que se produce sus propias películas y que además no tiene reparo en decir ante los medios que su modo de vida es la publicidad, que del cine pasa un poco.  Consejo para Ridley Scott, la próxima vez que te metas a hacer una película, revisa el guión. Que no pasa nada si está desprovisto de acción y es incomprensible a priori. Porque prefiero una película como “El Consejero” una película a la que frieron a críticas por demasiado indescifrable y pretenciosa, que una película que va a ser criticada de absurda y muy mal llevada. Durante años me he mostrado reticente a meter a Ridley Scott en el saco de estrellas caídas, pero ya vale. “Robin Hood” y “Prometheus”  fueron malas películas, y ya van 3 en menos de 4 años. Ya pueden cambiar las cosas o me da a mí que este hombre pasara a la historia más por sus últimos trabajos que por sus grandes obras maestras. Que si no se hace una película al año tampoco pasa nada ¿eh? Y a ver si dejamos la Biblia ya en paz, que a este paso Michael Bay dirigirá “Esau & Jacob: La Venganza de las Lentejas”. Que en la infancia ya tuve suficiente con “El príncipe de Egipto”, y en esa por lo menos cantaban, que ya era algo.

Nota: 4/10

jueves, 4 de diciembre de 2014

THE ZERO THEOREM
Dirección: Terry Gilliam
Intérpretes: Christoph Waltz, Matt Damon, Ben Whisaw, David Thewlis, Melanie Thierry, Lucas Hedges, Tilda Swinton, Gwendoline Christie.
Sinopsis: En un futuro donde las empresas han colonizado las calles, Qohen Leth, un solitario genio de la informática, dedica su vida a resolver el Teorema Zero. Una fórmula informática que determinará si la vida tiene sentido. Trabajando en una capilla quemada que utiliza como su hogar, su investigación se verá interrumpida por la visita de una mujer llamada Bainsley y Bob, el hijo adolescente de su jefe.

Aunque a muchos les parezca una apuesta alocada, inviable y con claras pretensiones de ser un bodrio de dimensiones colosales, la distopía y el absurdo son 2 elementos que alcanzan su máxima expresión en el trabajo de un hombre: Terry Gilliam. A sus trabajos me remito, “12 monos” aunque tachada de incomprensible y excesivamente agobiante por algunos, es sin duda una de las distopías más importantes de los últimos años, que al son de su famoso pasodoble nos mostraba el mundo del futuro de una forma que nadie había contado antes. Su nueva película, si bien dentro del género de la distopía, es más una reflexión trascendental, cargada de sutiles símiles, pequeñas metáforas, todo aderezado con su particular forma de grabar, de la vida monacal y de la idea de la vida y la divinidad.

Protagonizada por Christoph Waltz, ese gran artista descubierto por Quentin Tarantino por el que los estudios de Hollywood estarán lamentándose años por no haber contactado con él a una edad más temprana. Ese carismático coronel de las “SS” Hans Landa, que por primera vez protagoniza una película fuera del cine alemán. Junto a él, unos extras de lujo como Matt Damon, Ben Whisaw o David Thewlis y co protagonizada por 2 jovenes promesas que sin duda darán de que hablar, Melanie Thierry y Lucas Hedges.

Los que estén familiarizados con el cine de Terry Gilliam, o simplemente sean fans  de los Monthy Pythons y de sus hitos cómicos como “La vida de Brian” o “Los caballeros de la mesa cuadrada” saben a lo que van. Esos planos inclinados, esa óptica de ojo de pez, esa forma de mover la cámara que incita mantener la cordura en medio de un panorama de psiquiátrico. Como novedades, un estupendo uso del color y de la luz, la estética Steampunk, y un contenido trascendental que sorprende para bien en el cine de Gilliam.

Gilliam demuestra, que lo divino nunca ha estado más unido a lo científico, que el sentido de la vida se puede encontrar en la religión, pero también en una fórmula matemática que vaticine el fin de la humanidad engullida por un enorme agujero negro supermasivo. El mismo individuo que sueña con deslizarse desnudo por el vórtice espacial, trabaja día y noche en el interior de una iglesia calcinada, durmiendo encima del órgano y ahuyentando a la paloma del espíritu santo. Y poco a poco descubre los pequeños placeres de la vida que se ha prohibido a sí mismo en su reclusión mientras espera la llamada. Devorar una pizza o experimentar sexo de realidad virtual con un traje de diablo veneciano. Esas cosas que entretienen al individuo en su camino para encontrar un paradigma que de sentido al caos que inunda la existencia.

De modo que, los que en su día gozaran con filmes como "Brazil", "12 monos" o "El imaginario del doctor Parnassus" sin duda adorarán la película. Si por otro lado el espectador es un riguroso defensor del cine clásico, ver tanto plano torcido y tanto enano vestido de leopardo igual le distrae e incluso le molesta dentro del mensaje final. Pero algo está claro, y es que cuando se trata de contar una historia, hay múltiples vehículos para llevarla hasta espectador, y Gilliam es el propietario del más extravagante, alocado y sorprendentemente efectivo de ellos cuando se trata de distopías que nublan la razón. Así que a pesar de que la película tenga sus fallitos y se haga en tramos algo complicada de seguir, hay que reconocer que la originalidad en este negocio también se valora, y de eso a Terry Gilliam le sobra.

Nota: 7/10

miércoles, 3 de diciembre de 2014

HANNIBAL: TV SERIES (Temporadas 1 y 2)

Creador: Byan Fuller
Intérpretes: Madds Mikkelsen, Hugh Dancy, Caroline Dhavernas, Lawrence Fishburne, Hettiente Park, Scott Thompson, Aaron Abrams.
Sinopsis: Basada en las novelas de Thomas Harris, "Hannibal" narra las peripecias del investigador del FBI  Will Garaham (Hugh Dancy) y de sus psicólogo, Hannibal Lecter. Juntos colaboraran para ayudar al FBI  resolver sus casos más truculentos mientras que el doctor Lecter va ganando influencia en el FBI sin que estos sospechen que es el mismo el que se encuentra detrás de muchos de los asesinatos que investigan.

Personalmente, y habrá gente que me lo rebatirá, siempre me han encantado las historias de Thomas Harris, tanto en la novela como en la gran pantalla. Que "El silencio de los corderos" es una obra maestra es algo incuestionable, pero cuando se trata de hablar de las otras dos películas (Sin contar la casi jurásica "Manhunter" y la precuela deleznable "Hannibal el origen del mal") "El dragón Rojo" y "Hannibal", la cosa ya se pone más tensa. Personalmente creo que se trata de 2 buenas películas, no con la fuerza de "El silencio" pero si con muy buena labor de dirección e interpretación. Los detractores de Ridley Scott y de Julianne Moore no estarán de acuerdo. De modo que se podría decir que el mundo creado por Thomas Harris es un mundo que me gusta en todas sus acepciones, razón por la cual la serie no iba a ser menos.

Uno de los puntos fuertes de la serie es los giros de trama, los creadores de la serie ya han puesto de manifiesto que no pretenden enlazar con los hechos de la novela "Dragón Rojo" hasta la cuarta temporada, de modo que hasta entonces con lo que nos encontramos es con giros de personajes, de trama, conformando un laberinto de intenciones y traiciones que se acaban resolviendo en una consulta psiquiátrica.
Se podría decir que la serie conjuga 2 elementos de forma casi perfecta, al serie policiaca y el ensayo sobre la mente. Podemos ver a Will Graham investigando los casos, siguiendo las pistas y realizando descubrimientos. Pero por lo menos 2 o 3 veces a lo largo del capítulo, Graham se relajara y se pasara por la consulta del doctor Lecter, contará lo que ha sentido, nos contará de primera mano su evolución de personaje. De este modo no solo se consigue una potentísima serie policiaca, sino que además los perfiles psicológicos de prácticamente todos los personajes de la serie se nos presentan por medio de unos diálogos densos, con mucho significado detrás de los significantes y en ocasiones con auténticas perlas en lo que se refiere a guión televisivo. En Hannibal cada dialogo quiere decir algo, y calar a los personajes cuesta, porque en el mundo de Thomas Harris se combate con pistolas y cuchillos, pero también con la mente.

El estilo de grabación es peculiar y efectivo. "Hannibal" se envuelve en medio de una bruma oscura, un ambiente lúgubre en el que prácticamente solo vemos enfocada la cara del personaje, y a veces solo fragmentos de ella. La banda sonora de Bryan Reitzell roza lo asincrónico, mezcla melodías propias de la música clásica con los sonidos chirriantes, similares a las composiciones de John Wlliams en "Encuentros en la tercera fase" o "En busca del arca perdida" Concretamente el momento de las tarántulas. Una música que incomoda, y que sugiere que a pesar de que no estemos viendo nada desagradable en pantalla, los diálogos encierran un contenido oculto que nos pondría los pelos de punta si llegásemos a comprenderlo del todo. Y cuando uno lo comprende no sabe si asquearse y odiar a Hannibal o hacerle la ola, sonreír y decir en voz baja "Que cabroncete, lo ha vuelto a hacer".

Es una de las virtudes de la serie, el villano principal consigue tanto aduladores como detractores. Personalmente y a pesar de que llevo toda la serie deseando que pillen de una vez a Hannibal, no puedo sino rendirme ante la maestría del personaje, a la belleza de su violencia y a su sofisticación quirúrgica. Gracias, por cierto, a la excelente interpretación de Madds Mikkelsen, el que sin duda es el mejor actor danés de su generación. El Hannibal de Mikkelsen es si cabe más frio, sofisticado, complejo y excepcional que el de Anthony Hopkins.

Hannibal se puede resumir en Mikkelsen asestando puñaladas mientras se mezclan las imágenes con él mismo tocando el celemín. Es una serie que apuesta por los matices, por lo no evidente. Por unos personajes que encierran sus intenciones al espectador y se mueven por el laberinto, haciendo plantearse al espectador cual será su siguiente paso o cual será la siguiente trampa en la que caerán. Una serie para el cuerpo y para la mente. Aviso, si vais a comenzar a verla debéis saber que es lenta, especialmente la segunda temporada, pero no dejéis de mirar, en "Hannibal" cada matiz y cada puñalada tienen significado, aunque este, claro está, no siempre será agradable, ni mucho menos.


Nota: 8/10